Está blando (pues que se calle)

Tocar el cigarro es una sana costumbre, si se sabe hacer y si el cigarro lleva celofán, si no, como ya he dicho en alguna ocasión anterior, deberías abstenerte de tocar nada y meterte el dedo por el mismo.

Por el mismo culo. Se entiende. Debo acordarme de decir las cosas claras.

Es una cuestión de higiene.

Además, en Mandrilia se están extendiendo una falsa creencia sobre la textura de los cigarros y  su relación con el tiro, que es inexistente. Esta semana pasada he tenido yo tres experiencias distintas con tres habanos que dan pie a esta entrada y que tienen que hacerte reflexionar sobre la forma que debes tocar el cigarro y lo que tienes que buscar cuando lo haces.

Presionar el cigarro en el pie, con cuidado, te informará sólo del estado de humedad del cigarro. Ojo, si lo haces muy cerca del borde y casca, además de indudable señal de que está seco, te puedes llevar un punch del estanquero (merecidamente). Hazlo despacio, con juicio, con tiento, con apretones suaves, no me seas Marianico el Corto. Si el cigarro está en buen estado de humedad, el tabaco tendrá elasticidad suficiente para regresar a su forma original.

Lo que siempre se ha dicho: la textura del corcho. En el pie. No en el cañón.

Y mide la humedad. No el tiro.

¿Vale?

Si aprietas mucho, te lo cargas. ¡Y lo pagas! Así que, como decía D’Ors, los experimentos, con gaseosa. Si quieres ensayar, hazlo con Moñigos de Quintero y ya, después, cuando vayas al estanco, pruebas con Behikes.

Si le cuesta volver, está seco. Eso tiene remedio. Humidor y unos días y ya. Hombre, si está más muerto que Ho Chi Ming, no hay nada que hacer. Pero no creo que en un estanco bueno tenga cigarros de ese perfil.

La textura en el cañón, en cambio, lo que indica es la cantidad de tabaco que tiene el cigarro. Hay una proporcionalidad aproximadamente exacta para cada formato porque estamos en el maravilloso mundo de la artesanía, donde siempre resulta que no hay nada más preciso, y es increíble, que el ojo humano.

Y todo es aproximadamente exacto.

El miércoles pasado, apareció mi amigo Fran González Nieto, estanquero de Las Rozas, con unos Montecristo Nº4 (marevas, 129 mm x 42) con anilla de Sevilla’92. Unos cigarros con un cuarto de siglo, a los que se les notaba un poco el tiempo, pero no me voy a meter con eso. Me llamó la atención la textura. Estaban duros. Duros, duros.

Más duros que formar gobierno.

Más duros que la pizarra de Bernardos.

Hoy, los fumadores de este clásico, que, por desgracia, ha dado problemas de tiro (ya solventados), rechazarían este cigarro. Al tocarlo y notarlo duro, pensarían que no tira. Sin embargo, tiraban todos perfectamente, porque la dureza del cañón no es signo de mala construcción sino de que el puro está lleno de tabaco.

El jueves, en la cena del Club de los Cien Puros en De la Riva, un estupendo restaurante madrileño donde se puede saborear la mejor casquería de la ciudad (ya sabéis que lo típico de Madrid, además del cocido, es la casquería), fumamos un Hoyo de Monterrey Añejados Hermoso nº4 (127 mm x 48).

La vitola es una de mis preferidas de Habanos. Siempre cuento que yo me inicié con el Choix Supreme del Rey del Mundo, que es, precisamente, un Hermoso nº4.

No me voy a meter en sabores y aromas, la entrada no va de eso. El tiro del cigarro era excelente, iba muy bien, pero viene vacío de tabaco. Su textura es muy blanda. Comparado con otros cigarros de esa vitola como Vegas Robaina Famosos o el mismo Rey del Mundo,  que son cigarros que nunca han dado problemas de tiro, ¡jamás!, el nuevo Hoyo de Monterrey contiene poco tabaco.

Al día siguiente, viernes, por la tarde, aunque hacía algo de frío, me senté en una terraza con mi amigo Eduardo Mateos a dar cuenta de unos Cohiba Siglo VI (Cañonazo 150 mm x 52). Yo no los había tocado y no es precisamente un cigarro que dé complicaciones. Por lo menos, a mí nunca me ha pasado. Los puse encima de la mesa y le brindé uno a mi amigo, le dije que eligiera. Estábamos de celebración.

El cigarro estaba perfecto de textura, como vienen siempre los habanos. Aquí hace falta aclarar algo: los habanos son distintos en esto. Otras denominaciones de cigarros contribuyen más a desmentir que la dureza del cañón no guarda relación con la buena, o mala, construcción. Nicaragüenses, hondureños, mexicanos y dominicanos son cigarros que tienen proporciones distintas de formato y peso y que se fabrican con mayor carga de tabaco. Por eso, cuando uno los toca, están más duros.

Pero tiran. ¡Vaya si tiran! Tiran todos.

Esto no es mejor ni peor. Es distinto.

Pero el consumidor español está acostumbrado a tocar el cigarro y si lo nota demasiado duro, piensa que no va a tirar.

¡ERROR!

Un cigarro está duro porque tiene tabaco. Y si está blando, tiene menos.

Si está como una cáscara de plátano vacía, la falta tabaco.

Los habanos, como digo, tradicionalmente llevan menos tabaco. Sus propociones peso/vitola son distintas de fábrica, por eso nunca están tan duros. La desventaja que esto les da es que, precisamente, al presionar el cañón (con juicio y con tiento, insisto) con los dedos, es más fácil detectar problemas en la construcción: baches (huecos vacíos) y nudos (tumores, bolas de tabacos que impedirán que funcione alguna de las chimeneas internas del cigarro y que, por tanto, harán que el tiro sea nulo o difícil).

Que el cigarro esté blando no garantiza que vaya a tirar como su dureza no es sinónimo de mal tiro. De hecho, el viernes, después de que Eduardo encendiera con grandes alabanzas su Siglo VI, yo agarré el mío con avaricia entre ambas manos y, antes de meterle el corte, le hice mi propia exploración de mamas presionando, arriba y abajo, como si yo fuera Pan y mi Siglo VI Siringa convertida en juncos, en busca de baches y bultos todo a lo largo de su flauta.

Para mi desgracia, un poco por encima de la anilla…

Así que si el cigarro está blando, mejor dile que se calle.

Este cigarro -dije a mi amigo- me va a dar la tarde.

Antes de que te condicione la fumada.

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2 comentarios sobre “Está blando (pues que se calle)

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  1. El Cohiba Siglo VI, que me regaló mi amigo Javier Blanco Urgoiti esta fenomenal, muy buen cigarro, gracias Javi por compartir estos pequeños/ grandes placeres. Saludos

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