Creo recordar que fue en 2013 que tuve la oportunidad de asistir a un seminario de torcido y cata de cigarros en General Cigars Dominicana, en Santiago de los Caballeros (la capital mundial del cigarro premium).

Fue estupendo. Me invitó la buena gente de STG. Me metí en la fábrica, enorme, de General hasta en los baños de señoras, que para qué me invitarán si saben cómo soy.

Elaboré yo mis propios cigarros que, después convenientemente tiraron porque no valían ni para leño y los sustituyeron por unos buenos, haciéndome creer que los había torcido yo.

Hice por creérmelo, como la madre de asesino en serie:

¿Traes a otra amiguita para jugar a los médicos, cariño? No hagáis mucho ruido que está el pÁpa echando la siesta. La última gritó demasiado… ¿En qué andaríais? ¡Ay, la juventud, divino tesoro!

De todas formas, yo los fui repartiendo como si los hubiera torcido yo. Con estas manitas incapaces de colgar un cuadro recto en casa (como para torcer cigarros que tiren). Alguno me fumé yo y alguno me queda.

macanudo gcd

Ellos insistieron: que no, que no, que son los que tú has hecho.

Ni de coña, pero va. Estos no sólo se pueden fumar, es que hasta están buenos. Pero te haces a una idea de la dificultad que tiene torcer tabacos y, sobre todo, que resulten todos lo más iguales y consistentes de sabor posible. Eso sí que es jodido.

Entre clase y clase, para comer, para salir al campo, nos ofrecían tabacos. Algunos estaban en España ya. Otras marcas, como Partagás (dominicano), no. Ni que decir tiene que yo me lancé cuesta abajo, en goitibera, a por lo que para mí era nuevo y, de todo, lo que más me gustó fue Partagás Black Label.

partagasblack

Como llega esta marca cubana a ser fabricada en Dominicana por otra compañía es una historia un poco larga que tiene que ver con la Revolución de 1959. Otro día si eso.

Capa: Connecticut maduro (de medio Tiempo, corte bajo, preciosa, grasita, piel de melocotón); capote: República Dominicana; Tripa: República Dominicana, Nicaragua.

Un cigarro pleno de sabor, fortaleza alta (pese al falso mito hispánico que dice que los cigarros dominicanos son suaves), aroma a cuero y madera, y sabores complejos amargos y dulces, cacao, madera, torrefacto, ¡fruta!… Un festín.

Tanto debí de dar el coñazo con el tema, mi entusiasmo a veces puede resultar cargante, que al año siguiente, Jhonys Díaz, vicepresidente de operaciones de STG y mayimbe supremo de General Cigars Dominicana, vino a España y me trajo una caja personalizada de Macanudo con cuatro robustos de Partagás Black Label. Repito la foto:

partagas black label

 

Hice lo de siempre: repartí, fumé y guardé. Y ahí está, en mi humidor, donde seguramente se quedará porque los cigarros son cápsulas del tiempo y cuando lo veo me trae el recuerdo grato de un viaje en el que me lo pasé muy bien y de una persona, Jhonys Díaz, que me pareció un grandísimo tipo.

Joya de mi humidor #1. La semana que viene otra.

¿Y tú? ¡Venga! Enséñame que tienes en tu humidor.

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