Siete cigarros, siete pecados dulces

En mi opinión, siempre rebatible, tan válida como la de cualquiera y abierta a tu aportación e, incluso, corrección un término que deberíamos desterrar es el de “cigarro de iniciación”. En esto del tabaco, yo me considero en perpetua iniciación. Ayer mismo, después de dos horas de entrevista con Néstor Plasencia, casi con toda seguridad el mayor tabaquero del mundo, me he decidido a regresar a ese, para mí, estatus ideal: no iniciado. Todo por aprender.

Y cuando habla Néstor Plasencia, a callar y a tomar nota.

Por eso me niego a decir que estos siete cigarros que presento hoy son “cigarros de iniciación”. Es más, en su selección, he evitado incluir marcas y formatos considerados normalmente como “cigarros de iniciación”, puros que fuma uno cuando no sabe nada y, después, según va desarrollando sus gustos, jamás vuelve a ellos.

A mí no me pasa eso con ningún cigarro que me gusta, independientemente de su fortaleza. Cada puro tiene su momento y si me tengo que decantar por algo, siempre por la media antes que por la potencia sin control. Además, cada vez que tengo la oportunidad de hablar con gente como Néstor Plasencia, me doy cuenta de que no sé nada de nada y que, como no iniciado, debo regresar a esos “cigarros de iniciación”.

Otra cosa muy distinta es que a una persona que está empezando a fumar cigarros premium se le ofrezca, al principio, cigarros con menos fortaleza. Eso sí está bien, porque el que con el primer cigarro se pilla un amarillo de morirse en el sitio, evidentemente, no vuelve a fumar. Pero sigue sin ser un “cigarro de iniciación”. Es un cigarro suave, pero que si es sabroso y equilibrado un fumador muy experimentado puede también disfrutar plenamente cuando la circunstancia sea propicia.

No me canso de decirlo, la fortaleza se basa en la cantidad de tabaco ligero que se ponga en la liga, pero, sobre todo, en la percepción, la costumbre y el estado de ánimo de cada fumador. Lo que a mí me parece un torpedo…

Punch Diablo Scamp (155 mm x 50), fabricado por AJ Fernández en Nicaragua para STG-General Cigars, propietarios de la marca Punch para el mercado norteamericano. Lleva una capa sol Ecuador Sumatra Oscuro, capote Broadleaf de Connecticut (USA) y tripa Nicaragua y Honduras. Scamp significa “pícaro” en inglés, pero no le habría venido mal el nombre “Trilita”. Me lo fumé, casi entero, y me quedé como el Coyote después de que la dinamita marca ACME le explotara en la cara. En Intertabac se lo comenté a Abdel: “Hermano, Punch Diablo venía fuerte“.

– Es lo que pidieron – me contestó.

Lo que a mí me parece un torpedo pecador… Es posible que tú puedas fumártelo a primera hora de la mañana, antes del café y disfrutarlo como un gorrino en una charca. Percepciones personales.

Por todo este rollo, yo no he buscado “cigarros de iniciación”. He buscado dulzura.

Un último consejo: si de verdad estás empezando a fumar cigarros, dale un corte amplio, fuma despacio, saborea bien el humo en el paladar y déjalo salir despacio, echa parte del humo por la nariz y cuando estés satisfecho, aunque el cigarro vaya por la mitad, lo dejas morir sobre el cenicero (sin aplastarlo como se hace con los cigarrillos) que no hay ninguna obligación de acabarlo hasta el final. De hecho, en el mundo del cigarro no hay ninguna obligación.

Bueno, sí, sí que hay una: pecar a gusto.

Primer pecado: GANA (en lugar de gula)

Empiezo por un habano tremendamente exitoso, de una de las marcas cubanas más antiguas y regulares: Romeo y Julieta Wide Churchill, vitola de galera Montesco (130 mm x 55). Un habano con un cepo amplio, sin llegar a ser exagerado, que, como he dicho, con un corte un poco amplio (ojo, sin joderlo, controlad a ese espíritu de Lorena Bobbit) inunda la boca de dulzor con una fortaleza que es media, como mucho. Cedro, levemente especiado y me voy a mojar y todo (cosa que hago poco): crema. Conectad bien el recuerdo y pensad, de vez en cuando, en una buena crema catalana de esas que te comes de buena gana. La de Danone, no. Una de verdad. Si eres nuevo fumador, el Wide Churchill te va a encantar, volverás a él y para nada te va a tumbar. Por supuesto, como todos los habanos, tabaco de tripa, capote y capa de Vuelta Abajo, Cuba.

Pvp en estancos a 22 de noviembre de 2018 (puede variar): 13’75 €.

Segundo pecado: ABUNDANCIA (en lugar de avaricia)

Cayó el otro día en mis manos, como por casualidad, porque estaba pensando en probarlo, que no lo había fumado nunca, cuando visitando a mi amigo Miguel Barreda en Clara del Rey y preguntándole por una fumada dulce y suave, él, sin dudarlo, me puso en la mano el Perla del Mar Perla M Maduro (Formato robusto box pressed, 120 mm x 53), hecho en Nicaragua, con tabacos nicaragüenses en la tripa y el capote y una preciosa y bien madurada capa Conneticut Broadleaf. Lo combiné con un Negroni en Burkina [J’Adore] The Revids hace unos días y os dije, al final del vídeo: “Ya os diré qué tal… O no”. Porque si no me hubiera gustado, no hablo de él. Y sí, me gustó mucho.

El vídeo está en el canal Youtube de Burkina [J’Adore] The ReVids. Si no te has suscrito ya al canal te rajo cuando te vea, que soy navajero.

Fabricado por JC Newman en Estelí, Perla del Mar es otra antigua marca cubana del siglo XIX rescatada del olvido y fabricada en Nicaragua en la que encontrarás con un abundante sabor dulce y una fortaleza de suave a medio. El precio, en estanco, a 22 de noviembre de 2018 (puede variar) es de 4’00 euros.

Tercer pecado: ADMIRACIÓN (en lugar de envidia)

De la marca de cigarros más admirada del mundo, no podía faltar en esta selección de cigarros dulces, un Cohiba que completó la gama siglo de la marca en 2016, es decir, en su cincuenta aniversario, su Medio Siglo. Cohiba Medio Siglo es hoy por hoy el bocadito más apetitoso del barco insignia cubano, con su vitola de galera Medio Siglo (102 mm x 52), una fortaleza media y el elegante y aromático sabor eminentemente dulce de su emblema. Yo sé que es un cigarro que no tiene ninguna necesidad de que yo lo recomiende, pero, insisto, a Cohiba Medio Siglo volverás y no dejarás pasar cincuenta años. Es un pequeño purazo.

PVP en estanco, a 22 de noviembre de 2018 (puede variar): 15’30 euros.

Por cincuenta céntimos más, tienes la opción de llevártelo en tubo. La diferencia de precio no es el vil metal del tubo, sino que el cigarro fue entubado en la fábrica del Laguito, en La Habana, y, por tanto, el aire de dentro también viene de Cuba. Eso, por cincuenta céntimos, es un chollo.

Cuarto pecado: PASIÓN (en lugar de lujuria)

Este es el que, probablemente, os cueste más trabajo encontrar, pero debe de haber estancos que lo tengan y, además, parado desde hace tiempo, como un cocidito en una olla que lleva desde las ocho de la mañana ahí, plop plop plop. Pasión por los cigarros es lo que sentía Don Avo Uvezian, músico de jazz armenio-estadounidense, pianista, compositor y creador, junto a Hendrik Kelner, de la marca que lleva su nombre. Avo es, según decía siempre, el compositor de la famosa canción “Strangers in the night”, grabada en 1966 por Frank Sinatra. Lo que pasa es que no está acreditado porque, al parecer, se la birlaron. Cierto o no, siempre que venía a España, con su eterno sombrero de paja estilo panamá, había alguien que le pedía que tocara al piano el “Strangers in the night” y Avo no se hacía mucho rogar. La última vez que coincidí con él fue en 2015, dos años antes de su muerte. Era el la noche de blanco del Procigar Festival de 2015. Tenía 89 años y era un anciano sonriente que casi no podía casi andar. Lo saludé, dijo que se acordaba de mí (no era verdad) y honestamente alabé su elegancia con un traje blanco, que si me lo pongo yo parezco el Fanegas, su sombrero y esa sonrisa de labios carnosos que tanto le servían para sujetar el cigarro mientras tocaba.

El cigarro es una maravilla: Avo Compañero EL 2009 (152 mm x 54), el precio al que llegó a España era de risa, 6’75 €, capa HVA Ecuador Sungrown, Capote dominicano y una tripa compuesta por varios tabacos dominicanos (Criollo, Piloto y San Vicente) y tabaco de Perú, que no lo pone en ningún sitio, pero siendo el blender quien es, apostaría a que era Pelo de Oro. El resultado es un cigarro de fortaleza media, una fumada amable y muy rica que se caracteriza por el sabor dulce y, de verdad, lo vais a notar, cítrico.

Si no lo encontráis, cualquier otro AVO es un cigarro amable con la garantía de calidad de su fabricante, que es Davidoff.

Quinto pecado: ORGULLO (en lugar de soberbia)

Otro caramelo, pero de toffee, es este “black pride”, el orgullo negro: Macanudo Inspirado Black Cañonazo (146 mm x 52), un cigarro diseñado para derribar falsos mitos, en los que hay que seguir insistiendo. Que no te asuste su capa oscura que, a pesar de su aspecto fiero, esa hoja chocolateada, grasa y espectacular del Inspirado Black hace de él un puro con un perfil de sabor que va de suave a medio y es precisamente el grado de añejamiento de la capa lo que le da no sólo el color sino también su punto de dulzura, a medio camino entre especias como canela y el chocolate. Insisto: la capa puede ser de color violeta, que si el blend no lleva mucho tabaco ligero, de la parte alta de la planta, no va a rascar.

Capa Broadleaf maduro de Connecticut, Estados Unidos, un capote dominicano y tripa multiprocedencia, con tabacos de República Dominicana, Honduras y Nicaragua. Tremendo puro de consistencia, regularidad y sabor sin sobresaltos. El precio en estanco a 22 de noviembre de 2018 es de 6’90 euros, pero, claro, puede variar.

Sexto pecado: CONTEMPLACIÓN (en lugar de pereza)

En estas selecciones, que siempre se quedan cortas, intento recomendar cigarros que me gustan y de un perfil variado, sobre todo, de precio. Dentro de lo que podríamos llamar el chollo humano por excelencia, Abe Flores y Jaime de Juana han lanzado este año otro caramelo cuyo dulzor vais a notar nada más poneros el cigarro en los labios: La Alternativa Triple B Wide Toro (152 mm x 55) por un precio que no puede ser más competitivo. Es un cigarro modesto, sin grandes pretensiones, sabroso y dulce que bien sirve para un fumador que se inicia como para uno más experimentado que necesita un momento de descanso, de contemplación, sin grandes alharacas ni profundidades. En definitiva, un buen puro sólo necesita ser un buen compañero. Su ligada está compuesta por una capa de San Andrés, México, de semilla habano, capote dominicano y tripa dominicana y nicaragüense.

¡Ah, y el precio! Que no lo he dicho. En estanco, a 22 de noviembre de 2018 (puede variar): 3’00 euros.

Séptimo pecado: CARÁCTER (en lugar de ira)

Y para terminar, el habano descarriado: un cigarro con carácter, de los que he traído hoy probablemente el más fuerte, aunque lo voy a seguir catalogando como fortaleza media, pero sí es cierto que tiene más punch al inicio de la fumada, probablemente por su cepo 42, que después en su desarrollo. Un habano para sorprender este Rafael González Márquez Petit Corona, vitola de galera mareva (como el Montecristo #4, 129 mm x 42) con toda la dulzura amaderada y elegante de su Cuba natal, pero un poco más arisco. En mi opinión, los RGM, tanto este como el Perla y el Panetela (y aún os diría el Lonsdale, si lo encontrarais) son eternos habanos secundarios a la espera de que vayas a descubrirlos, si acaso no los conoces ya. Y es que cuando uno se está fumando un cigarro poco conocido y el tipo de al lado, al recibir su aroma, se vuelve hacia ti y te pregunta “¿Es un habano?“, sabes que has dado con un gran puro que no necesita presentación. Gran marca, Rafael González Márquez, a un precio que es nada y menos: 4’20 euros en estanco, a 22 de noviembre de 2018 (puede variar).

Venga. Dadle. A pecar se ha dicho. Y sin arrepentimientos. Recordad la frase de Lord Byron: “Sólo me arrepiento de los pecados que no he cometido“.

5 comentarios de “Siete cigarros, siete pecados dulces

  1. Jesús Serrador dice:

    Esto estaba esperando , que debo ser muy ansias o muy blando pero a la que me descuido viene un chino a darme en el estómago.
    El otro día con un ADN muy rico ,no llegó a noquearme pero…..casi casi jejeje
    Eso si volveré a fumarlo que uno es blando pero cabezón jiji
    muchas gracias por tu tiempo, mira a ver si sacas más pecados jejej

    • JAVIER BLANCO URGOITI dice:

      Gracias Jesús. Me pareció buena idea, lo que pasa es que a mí siempre me gusta darle una vuelta más de tuerca. Lo del ADN es mucha fortaleza, por el andullo, que le mete chicha pero bien y mucho sabor. Me parece un gran cigarro pero hay que andarse con ojo. No todos tenemos la misma sensibilidad. Conozco a quien se lo fuma de primer cigarro de la mañana… Cuestión de costumbres.
      Pecados hay siete, tendremos que ir a por la virtudes.

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