Bellas Artes y bellas letras

Siempre estamos pensando en maridajes opulentos, de los que alimentan el alma concupiscente que es la que Platón alojaba en las vísceras porque se correspondía con el bajo instinto que domina al pueblo llano, es decir, a los productores de su República. Es una forma muy fina de decir que no pensáis más que en comer, beber, fumar y follar.

Y se acabó ya, gente. ¡Se acabó!

Hoy, vamos a apelar a las dos otras almas, la sensible y la racional, proponiendo un maridaje elevado que atañe al corazón y a la cabeza: bellas artes y bellas letras para los defensores y los sabios gobernantes de la República de Platón, que es lo que sois vosotros.

Tanto follar, tanto follar… ¡A leer!

Pero no quiero empezar este precioso lunes sin contaros que el sábado, mi amiga Araceli, fumadora habitual de cigarros, me preguntó si el concurso de las limitadas de Habanos seguía abierto.

No sólo está abierto aún, sino que, además, de los 222 votos recibidos hasta hoy… ¡NO HAY NI UNA MUJER! ¡Ni una! Y eso es un fracaso.

Así que he pensado que voy a hacer un poco de discriminación positiva subiendo el premio sólo en la categoría femenina. Araceli, aprovecha, que de momento eres la única.

Entrad en el enlace de abajo, elegid los tres cigarros que más os hayan gustado, los que recordéis generalmente serán los apropiados, me escribís un mail a jblancourgoiti@gmail.com y ya os avisaré cuando cierro el plazo.

LA MEJOR EDICIÓN LIMITADA DE HABANOS DE LA HISTORIA

No lo he cerrado porque la caja de puros que regalo, H.Upmann Propios E.L. 2018 (VG Mareva Gruesa, 124 mm x 48)… Ved qué belleza… Aún no ha llegado al mercado.

Si el ganador del sorteo es hombre, la caja de puros. Si es mujer, además de los puros, le dejo pasear a mi perro una mañana. No me quiero pasar con la discriminación positiva.

BELLAS ARTES MADURO

No sé si lo sabéis, pero ando apurado estos días porque tengo que entregar una traducción de H.P. Lovecraft que me tiene muy absorbido. Que yo no vivo de Burkina The Revist (al menos, de momento, aunque no me importaría). La cosa no va mal, aunque, como siempre pasa, me lo he tomado con demasiada tranquilidad y ahora me toca apretar.

Pero voy a cumplir el plazo, Eduardo, no te preocupes.

Eduardo Mateos y yo con Quai d’Orsay, Bowmore 12 años, después de una cena opulenta, viendo porno en mi teléfono móvil… Pensamientos elevados, de lo que va hoy la entrada.

Con Lovecraft necesito soledad y concentración para avanzar, porque me aburre tanto que si me pasa una mosca como una croqueta de grande por delante de los ojos, tiendo a levantarme de la silla y a hacer la conga con ella hasta la nevera. Y no puede ser.

El sábado por la tarde se iba a dar la circunstancia ideal: solo en casa con mi Asesino durante un rato muuuuuuuuuuuy largo, que me iba a resultar muuuuuuuuuuy provechoso y, desde luego que fue así durante un buen rato.

Lo justo para terminar el capítulo que tenía a medias…

El perro Asesino se me acurrucó entre los pies, como acostumbra; tenía una buena carga de Lucky Strike para engrasar la traducción y una taza de rico y vaporoso café, cuyo amargo sabor es un apoyo imprescindible para penetrar en la espesa mitología de Lovecraft. Cerré la cortina de la ventana que tengo a mi derecha, para ocultarme de la visión del paso de avutardas que descentra mucho: vivo en un primero y se me ve desde la calle, por lo que no es raro que algún conciudadano amigo pase y pare a saludarme cordialmente con un «¡Eh, cabrón, currando en sábado, te jodes!«.

De esos es de los que más me acuerdo cuando llega el lunes.

Terminé, como os cuento, el capítulo que tenía a medias, me levanté a estirar la espalda y entonces lo vi y recordé: mi último Bellas Artes Maduro by AJ Fernández brillaba, con su capa oscura y tentadora, sobre el humidor plano que tengo en mi mesa de trabajo.

Bellas Artes Maduro Robusto By AJ Fernández. 140 mm x 52. Box Pressed. Fuerte y profundo. Precio en estanco a 20 de mayo de 2019 (puede variar): 14’50 euros. A España ha llegado una tirada limitada de sólo 30 cajas. No creo que queden muchas.

Es una manía personal, pero me sucede, que yo no fumo cigarros mientras trabajo. No lo hago nunca porque para eso tengo los Luckies. Un cigarro, y más uno como Bellas Artes Maduro, no es para dejarlo abandonado en el cenicero y darle una calada de vez en cuando, entre párrafo y párrafo, mientras se corrige lo escrito.

Requiere atención.

La tentación era muy fuerte y no me la había puesto allí el demonio, sino que había sido yo mismo que, antes de comer, había estado decidiendo durante un rato, rascando por el fondo del humidor, qué cigarro iba a darme la satisfacción de fumar por la tarde.

«Por un día», pensé igual que todos los que recaen, «no creo que pase nada».

Me engañé, claro, y decidí a hacer la excepción: monté la mesa en la terraza, trasladé allí el ordenador, los libros, los papeles, la taza, el perro Sisino y toda la parafernalia que necesita un fumador, por supuesto: cenicero, cortapuros, mechero, brújula, plomo, navaja, cantimplora, fresador, móvil… ¡Todo!

Al loro con la capa que tiene este cigarro…

Tardé en instalarme, porque trabajar en la terraza es más incómodo, pero ya sentado ante el océano azul del monitor, le pegué un corte generoso al cigarro, porque ya lo he fumado y sé que es fuerte y prefiero que el aire circule sin embudos por el cañón para aligerarlo un poco. Lo prendí, me lo puse en los labios y reanudé mi tarea….

Diez minutos. No más.

La idea era trabajar con el cigarro en la boca para consumar el maridaje Bellas Artes & Bellas Letras, algo para lo que el Bellas Artes podría ser bueno porque, al ser box pressed, su cepo 52 resulta cómodo en la boca.

Otra cosa, discutible, es clasificar a Lovecraft en la categoría de Bellas Letras. Yo intento que leer sea como fumar: que el libro vaya dejando señales de su paso por mi cerebro igual que el humo marca su huella en mi paladar. Así, Locecraft se queda muy corto. Lo siento, porque igual a ti que lees esto te gusta, pero a mí me parece anodino y entiendo más su maridaje con un cigarro que queme bien, pero que no tenga casi sabor.

Es una muñeca hinchable: sirve, hace bien las veces, pero no te muerde la oreja. Y a mí me gusta que me muerdan la oreja (Jesús Llano dixit).

Ese maridaje no era posible porque Lovecraft se queda corto para un cigarro de la entidad de Bellas Artes Maduro. Y, además, hay otro punto importante: el sabor del cigarro es de una intensidad y de una complejidad soberbia. Sus aromas son oscuros, tostados, maduros, cacaos, heno, con una fortaleza alta que está pidiendo un trago durante toda la fumada.

El café empasta demasiado la boca y no sirve. Bellas Artes Maduro pide a gritos una compañía más vivaz, más alegre, más refrescante, más bien amarga y vibrante, antes que dulce y pesada y, si es posible, con un cítrico chispeante.

Tardé poco en darme cuenta de lo que me pedía el espíritu.

Y como la mesa es pequeña, y con tanto despliegue ya no me cabía el ordenador, lo recogí

Y como Lovecraft no está, ni mucho menos, a la altura de un cigarro de la exigencia del Bellas Artes Maduro, estiré las piernas y me cogí «Ordesa», de Manuel Vilas.

Mucho mejor. ¿No vas a comparar?

«Ordesa» sí que son bellas letras. Es una novela maravillosa, tributo de Manuel Vilas a sus padres, que rezuma amor por los cuatro costados (apelando al alma sensible, al corazón) y que sí está a la altura de un cigarro como Bellas Artes Maduro. Ese maridaje del humo del pensamiento poético de Vilas con la complejidad de sabores y aromas del cigarro de Abdel Fernández sí fue un éxito.

Os lo recomiendo.

Pasé tan buena tarde de sábado, apelando a mi alma racional y a la sensitiva, leyendo, fumando y tomando el gintonic que no sólo no trabajé nada sino que, además, como el cigarro es fuerte y yo fumo despacio (me duró hora y media larga), tuve que servirme otro gintonic.

Vamos, que sólo me faltó follar para hacer un maridaje a tres que alimentar todas mis almas platónicas: la racional, la sensible y la concupiscente.

Pero el perro no se dejó.

BELLAS ARTES MADURO ROBUSTO BY AJ FERNÁNDEZ

Robusto 140 mm x 52.
Capa: Arapiraca, Brasil.
Capote: San Andrés, México.
Tripa: Nicaragua.
Lo recordaba fuerte, pero luego veo la noticia del lanzamiento y se anunció como medio a fuerte. A mí me empezó el sábado bastante poderoso y es cierto que, después de ese primer ímpetu, fumando despacio y con un buen corte, se rebajó un punto la fuerza. Muy rico.
PVP en estanco a 20 de mayo de 2019: 14’50 euros (puede variar).

3 comentarios de “Bellas Artes y bellas letras

  1. Javier dice:

    Diooosss que bueno eres Javier! Jajaja Deberías escribir todos los días, me alegraste el lunes coño!
    Tengo un Bellas artes que después de leer este post no llegará a las próximas elecciones.
    Un abrazo.

    • JAVIER BLANCO URGOITI dice:

      Muchas gracias, Javier. Yo los lunes me levanto lleno de energía. Es el día más alejado del domingo y está más cerca del viernes que el sábado… No hay que odiar los lunes, pero, oye, me satisface dar alegrías. Dale al Bellas Artes. ¡Pedazo de tabaco! Un abrazo

    • Araceli dice:

      A mí lo que realmente me da energía es leer tus artículos. Me gano una sonrisa y unas buenas carcajadas. Eres único! … por cierto, ya he participado en el concurso. Un abrazo

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