Cigarro indultado 2017: Bolívar Belicosos Finos

La verdad es que ni siquiera recuerdo por qué se me ocurrió, en su día, llamarle a la tradición que entonces empezaba “El indulto del cigarro”. Ahora me doy cuenta de que, en verdad, “Indultar a un cigarro” suena un poco contradictorio. Al fin y al cabo, de lo que se trata es de premiar a un puro cuyo “delito” ha sido, precisamente, brindarme un ratillo de esparcimiento y placer. No hay delito que exonerar (salvo acabarse).

En fin, que así quedó. Quizá por esas fiestas en las que se indulta a un preso.

Quizá por Barrabás, ese personaje de ficción liberado en la Pascua Judía.

Quizá por Sansón, el asesino saduceo o por Silas de Siria el Sagaz y los sesenta y seis sediciosos de Cesarea.

Lo cierto es que para “indultar a un cigarro”, es decir, comenzar el Año Nuevo fumando el puro que de más grato recuerdo del año que termina, no me hace falta elegir el EXCMO. SR. D. PURAZO. Entiéndame. No necesito que sea Cohiba Talisman Edición Limitada 2017. Siempre he pensado que una fumada no es buena ni mala sin su circunstancia y que el mejor cigarro puede resultar una tortura china en mala compañía, que está uno deseando que se acabe para pirarse, mientras que la más humilde Faria puede ser una fiesta si se enciende en el momento preciso, con la gente perfecta y en una atmósfera adecuada para pasarlo bien.

Una faria con kalimotxo. Este maridaje lo he perpetrado yo no pocas veces.

Así, inauguré mi muy particular tradición, no recuerdo el año, con un Rey del Mundo Choix Supreme, un humilde habano que es de mis favoritos. Otros habanos indultados en años posteriores fueron, desde luego, Partagás 898, Cohiba Siglo VI, H.Upmann nº2 y Sir Winston, Romeo y Julieta Belicoso, incluso un Montecristo Sublime Ed. Lim. 2008 en honor al gran Rafa Martínez Simancas… Y no sólo habanos. Un Fernando León Founder’s Choice, porque me debía a los mitos, y La Aurora Puro Vintage Edición 111 Aniversario, el Crédito nº6 cuando lo trajo Ernesto Pérez Carrillo, un Quesada Holiday Keg de la mano del propio Manuel Quesada, un Macanudo Black Cañonazo a la salud del gran Stephen Brichau, el Macanudo Vintage de Benji Menéndez…

Todos ellos fueron indultados en una de las Nocheviejas de los últimos 15 años no por su calidad, que es indiscutible en todos los casos, sino porque me permiten recordar a amigos que me son queridos y circunstancias que me son muy gratas.

Este año ha sido difícil elegir. Le he dado unas cuantas vueltas, pero después de pensarlo mucho, me he decantado por una cena que tuvo lugar hace apenas quince días y le voy a dedicar el indulto al gran Javier Rodríguez Lera, que entre las risas de los buenos amigos, el boxeo, el vacile del camarero y sin ninguna prisa, me brindó un magnífico y delicioso Bolivar Belicosos Finos.

Y con él voy a empezar el año 2018 en Galicia, con toda mi familia alrededor. No es que les guste mucho el humo del tabaco, pero que se jodan un rato que no pasa nada.

Feliz Año Nuevo a todos. Que en 2018 sólo fuméis cosas ricas.

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