Condega Mareva + Cormopolita

Estoy de vacaciones. He puesto el cerebro en barbecho. Es la única explicación para la poca actividad del blog. Voy a hacer, mañana o, tal vez, pasado, una selección de cigarros para el chiringuito de la playa, media mañana o media tarde, para los que, como yo, pensáis que la playa es preciosa vista desde el tablero del chiringo, a la sombra y con una cerveza en la mano, a ser posible Mahou o, segunda opción, Estrella de Galicia.

Y es que yo no puedo funcionar con este calor… ¡Qué calor! La madre que los parió. Me declaro, si acaso no lo supierais ya, norteño de sangre y de origen, y hasta de nacimiento (aunque nunca he pensado que eso me haya marcado mucho), y no aguanto el calor. Me desactiva, me desinfla, me desespera, me desquicia, me descompone…

¡Me quita las ganas hasta de fumar! No es broma.

Si hace calor que grabé el otro día este vídeo, larguito, 17 minutos, pero que os vais a ver entero porque me lo he currado mucho, y no paraba de sudar. Intentaba secarme el sudor para no parecer Camacho en Corea, pero no había manera y, al final, me dije: «A tomar por culo». Yo soy quien soy y como soy y si veis el vídeo y un gordito sudoroso os cuenta algo que no sepáis, objetivo conseguido.

Cuando entrevistaban a Perico después de una etapa del Tour también estaba sudando. «Ye suis tranquil pas que ye jamais me dopé».

Y es que hace tanto calor que pensé en sorprender a mi mujer preparándole un cóctel sofisticado para tomarlo juntos en la amplísima terraza de mi casa, por la noche, a pesar de que ni siquiera a esas horas el calor nos ha dado tregua, o precisamente por eso.

Un cosmopolitan.

Como sabéis, es básicamente vodka y cointreau pero… A mi mujer no le va el cointreau… Así que pensé en sustituirlo por algo similar, no exactamente igual, y en mi opinión más rico, que es el Licor 43.

El Licor 43 es originario de Cartagena, de ahí que, la hilipollé, he decidío llamalo el cormopolita, y se lo voy a dedicar al gran Diego López de Lo Pagán, Adelantado de Murcia.

Para maridarlo, se me ha ocurrido que le iría muy bien un cigarro de fortaleza media, bastante dulce, pero de sabor abrupto, terroso, volcánico, de Nicaragua y como soy el pesado de los formatos y estoy encantado con que Condega haya decidido lanzar una marevita, no me lo he pensado.

El sabor cítrico, fresco y un punto dulce del cormopolita se complementa perfecto, en mi boca, en mi muy particular boca, con el del Condega Serie F Mareva (127 mm x 42), que por 3’60 euros en estanco (precio a 25 de julio de 2019, pero puede variar), te da media horita sin muchos sobresaltos con una fumada que comienza más potente y termina cremosa, amable y muy sabrosa.

Y ya si de compañía tenéis a mi mujer… Bueno, eso no lo tenéis, claro, ni lo vais a tener, no lo queráis todo. Este es el vídeo. Espero que os guste. Compraos unas palomitas que son 17 minutazos.

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