Davidoff Gran Cru Toro

Anoche me estrené de brand ambassador de Davidoff con un clasicazo: el Gran Cru (el toro, 152 mm x 54). Fue en la preciosa villa de Alcalá de Henares, tan cargada de historia y de encrucijadas que es, desde luego, una ciudad en la que perderse. Yo, de hecho, tengo esa costumbre: cada vez que voy, me pierdo. No es que me disguste, la verdad. Soy muy partidario de la perdición, en general. Pero ya a ciertas horas, cuando la calle está desierta y el claqué de mis zapatos sobre el empedrado resuena en mis oídos como en una película de terror, voy cansado de vuelta al hogar y satisfecho, y esos centenarios edificios iluminados desde abajo se muestran tan fantasmales…

Y yo que no me acuerdo de dónde coño he aparcado el coche.

De verdad que es bonito Alcalá. Si no lo conocéis, acercaos aunque sólo sea para dar un paseo por esa calle Mayor porticada al estilo viejo de Castilla.

Y a mí me va que ni pintada, además, porque siempre he sido un poco Quijote… Bueno, ahora un poco más Sancho Panza. ¿Y dónde habré atado yo a mi Rucio?

Me dieron las mil.

LA LOGIA

Allí que me fui, más Sancho que Quijote, convocado por la Logia del Puro Humo… Buena gente, muy divertida, de esos fumadores con los que da gusto compartir porque se lo pasan muy bien, pero además son abiertos, inquietos y apasionados. No se puede pedir más.

Puede que la palabra LOGIA, en el nombre de la asociación (porque son asociación) os llame un poco la atención, pero está muy bien escogida porque a los fumadores, con tanta ley, y las que vienen, lo que nos queda para disfrutar de nuestro tiempo es la clandestinidad, el conciliábulo, el sótano en penumbra.

Además, como podéis ver en la foto, una vez dentro, se quitaron todos el traje de nazareno y el capirote; los latigazos de iniciación, está feo decirlo, pero me gustaron mucho; el bebé recién nacido al horno, con un poco de agua y nada más, estaba crujiente y tierno y con los sacrificios humanos de los postres, nos partimos la caja…

¿Y qué narices? Si no hay nada que hermane más que un buen cilicio, la antropofagia y el homicidio.

Bueno sí hay algo: el tabaco… Un buen tabaco.

ENTREACTOS

De aperitivo, tuvimos un precioso Davidoff Aniversario Entreactos de la nueva serie 702. Lo recordaréis, porque lo seleccioné para la entrada de «Cigarros para media horica», aunque el que usé entonces lleva la capa Connecticut Shade Ecuador de Davidoff de siempre.

LA MEDIA HORICA

Nada cambia de lo que dije entonces. Bueno, sí que cambia, sí. El Entreactos es uno de los nueve cigarros tradicionales del vitolario de Davidoff elegido para el proyecto 702, que respeta la ligada del cigarro (San Vicente dominicano, volado y seco; Piloto cubano dominicano seco, olor seco y semilla híbrida corojo domicano), con capote Connecticut Ecuador, pero sustituye la capa tradicional de color claro, untuosa y con toques amargos, por una más vistosa, de semilla havanensis híbrida, sembrada también en Ecuador, que da tonos más dulces y que, como es de un color colorado oscuro, parece más de tendencia.

Pese a lo que se piensa normalmente, un cigarro cambia mucho cuando se le coloca una capa distinta. Si tenéis oportunidad, no dejéis de probarlo. Ahora con la serie 702 es fácil: compras dos Davidoff Nº2, uno tradicional, uno con la capa nueva, los fumas y verás que es verdad lo que te digo.

El Entreactos 702 es un cigarro de una intensidad media (aunque , como siempre digo, en esto tiene un gran peso la percepción de cada uno), y con notas claras de cedro, un fondo terroso y especiado, muy floral, meloso y con un final cremoso.

Este es el 702 y, abajo, el Connecticut Shade tradicional. Ved la diferencia.

A riesgo de alargarme… Diré que me encanta ese nombre de vitola de galera, tradicional de Cuba. Entreactos, un cigarro para tiempos civilizados, cuando en el descanso de la ópera podía uno fumarse una delicatessem como esta. Se llama así porque este cigarro, originalmente, era cubano. Toda la serie Aniversario de Davidoff se empezó a fabricar en 1986, con motivo del 80 cumpleaños de Zino, y en ese año aún la producción estaba en Cuba.

GRAN CRU, GRAN COLOFÓN

De colofón, la Logia del Puro Humo había elegido el Gran Cru Toro, otra serie, la Gran Cru, clásica donde las haya, heredera directa de los famosos Chateau de Davidoff, que fue con los que los cigarros de Zino se dieron a conocer en el mundo: Davidoff Château Haut-Brion, VG Perla (102 mm x 40);  Davidoff Château Lafit, VG Franciscano (116 mm x 40); Davidoff Château Margaux, VG Mareva (129 mm x 42); Davidoff Château Latour, VG Corona (142 mm x 42) y Davidoff Château Yquem (152 mm x 42). Esta última vitola de galera no tiene nombre ni se ha vuelto a fabricar.

Muchos años después, llegaría el Davidoff Chateau Mouton Rothschild que sí era una corona grande, de 155 mm x 42.

Zino Davidoff fue un visionario para muchas cosas. Entre ellas, fue el primero en comprender el paralelismo indudable que hay entre el mundo del vino y el del tabaco. Y por eso bautizó a sus primeros cigarros con los nombres de los grandes vinos de Burdeos.

Cuando se empezaron a fabricar en Dominicana, se cambió el nombre al actual de la serie, Gran Cru, que sigue haciendo referencia a los vinos de Burdeos que mezclan tres varietales de uva distintos, como estos cigarros usan, para la tripa, tres tabacos distintos.

El Davidoff Gran Cru Toro es ya netamente dominicano, incluso por su formato 152 mm x 54. En este caso, la capa es tradicional Connecticut Ecuador de Davidoff, y en el capote y en la tripa lleva un 100% de tabacos dominicanos. Olor, San Vicente y Piloto.

En el cigarro se nota la madera, incluso con cierta tanicidad, como un buen vino de reserva. Comienza especiado, para enseguida da paso a notas florales, dulces, que son características del piloto cubano (que es pura miel) y que aguantan toda la fumada. Es un cigarro que tiene una fortaleza media-baja lo que no quiere decir, ni mucho menos, que no tenga sabor. Tiene mucho sabor.

De hecho, a mí la fumada me duró una hora y cuarto, lo estuve apurando hasta la uña, lo que por 14’40 euros en estanco (a 3 de octubre de 2019, pero el precio puede variar en el futuro) me parece una gran oportunidad. Hay pocas ofertas, en el mundo del ocio, que te den una hora y cuarto de disfrute total por ese precio.

Y este ha sido mi estreno. Espero que los asistentes lo disfrutaran tanto como yo. Desde luego, repetiré en la Logia. Id preparando chistes nuevos y cambiadme un poco el látigo, por favor, que el de ayer lo encontré demasiado especiado.

2 comentarios de “Davidoff Gran Cru Toro

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *