Davidoff Year of

Perdonad el chascarrillo, pero con gusto llamaría a mi humidor el arca de Noé con un par de ejemplares de cada uno de ellos. Ya no queda mucho para que dé comienzo el Año del Cerdo, que es el próximo 5 de febrero, y por eso Davidoff ya ha anunciado su nuevo Davidoff Year of the Pig Limited Edition 2019.

Acaba el Año del Perro, en el que ha entrado en mi vida mi perrete Sisino, y empieza el del cerdo… Por si alguien me quiere mandar un jamón ibérico para celebrarlo.

Imagino que para presentar al cerdo en el glamour del mundo del cigarro premium le han tenido que dar a la manivela del marketing a base de bien, porque, aunque no es justo, todo lo relacionado con los chanchos, en principio, tiene un tono bajo y despectivo. Yo me quiero unir a Davidoff y vindicar su figura redonda, su naricilla respingona y su colita ensortijada: el cerdo es el más noble de los animales si entendemos nobleza como debe ser entendida: capacidad de entrega y generosidad, nada de soberbia ni, desde luego, clasismo.

El cerdo lo da todo y ya se sabe que quien lo da todo, se queda sin nada. ¿Hay mayor nobleza? Sí, la hay: que sea ibérico.

O Davidoff, claro.

Con su rabito de puerco y todo. No podía faltar.

Un toro gordo 152 mm x 56. De corteza, lleva un tabaco Ecuador Habana 2000, con un tocino muy rico de San Andrés, México, y el chorizo de dentro una mezcla de híbridos Olor Dominicano y Piloto, Piloto Cubano de Dominicana y dos tripas más procedentes de Condega y Estelí, Nicaragua.

Edición limitada de 2019 que aún no ha llegado a España, pero que llegará pronto, que ha sido anunciada ya por la casa suiza, y que, como todos los años, lleva consigo una colección de accesorios que son la quintaesencia de la elegancia. Por eso digo que si hay una marca en el mundo capaz de poner en limpio al cerdo, ésa es Davidoff. Mirad qué pasada:

Son 9.300 cajas de 10 cigarros, para todo el mundo, aunque no sé por qué tengo la impresión de que donde va a tener más éxito es a la derecha del mapa, para 93.000 afortunados fumadores, entre los que espero encontrarme.

Cigarros CINCO JOTAS. Una pasada que no va a tener un precio loco ni desmesurado, aunque aún no se sabe a cuánto saldrá la longaniza. Si se sigue la tendencia de los años anteriores, y no hay por qué pensar que no va a ser así, rondará los 25’00 euros por cigarro. Aunque, repito: no lo sé. Sé que está mal publicar algo que no se sabe, pero insisto: es sólo una suposición.

Es el séptimo año que Davidoff rinde tributo al año nuevo chino. La serie comenzó en 2013 con el Año de la Serpiente.

El Davidoff 2013 “Year Of The Snake” fueron 4500 cajas de 8 cigarros de formato churchill (178 mm x 48), súper elegante, con capa Ecuador 702, capote San Vicente (RD) y tripa cien por cien dominicana, incluido tabaco seco de Yamasá. El precio, en dólares (no se vendió en España), fueron 29’90 dólares (26’30 euros). No los busquéis, la serpiente ya se ha extinguido.

Junto al cigarro conmemorativo del Año Chino, Davidoff siempre lanza una serie de accesorios que siguen la misma línea de diseño.

En 2014, Davidoff se unió al Año del Caballo, un animal para el que tampoco hace falta un gran esfuerzo para presentarlo con nobleza y elegancia, pero aún así, una maravilla:

Formato gran toro (152 mm x 60) con tabacos cien por cien dominicanos, capa Yamasá (RD), capote San Vicente y tripa Olor, San Vicente, Piloto y un híbrido dominicano. Se lanzaron al mercado 5.000 cajas de 9 cigarros, 45.000 unidades, de las que, de nuevo, en España ni las vimos pasar. Una pena. Precio: 31’00 dólares (27’30 euros).

En 2015, el Año de la Cabra, aunque no entiendo muy bien por qué Davidoff decidió llamarlo Year of the Sheep (oveja), en lugar de Year of the Goat (cabra). Aparte de lo anecdótico del nombre del cigarro, Davidoff Year of the Sheep L.E. 2015 fue otra beeeeeeeelleza:

Con un formato belicoso (165 mm x 54), capa Ecuador Habano, capote de Yamasá (RD) y tripa cien por cien dominicana, el precio por cigarro fue de 35 dólares (30’80 euros), hasta el día de hoy el más caro… A la espera de saber el precio del Year of the Pig, pero también fue el más escaso: sólo 3.000 cajas de 8 cigarros, 24 unidades, salieron al mercado. Como podéis ver, a pesar de que es el año de la oveja, el icono de la serie era claramente un macho cabrío.

 

Finalmente, en 2016, por fin, llego a los estancos españoles la primera edición de la serie: el mono, para adictos a la marca suiza. Davidoff Year of the Monkey L.E. 2016 vino en un formato mucho más elegante, un toro de 165 mm x 50.

 

Este lo tuve yo en la mano… Ha sido lo más cerca que he estado de fumarlo. Os aseguro que la capa era una pasada, Ecuador HVA, capote San Andrés (México) y tripa multiprocedencia, con tabacos de República Dominicana, Nicaragua y Perú… Sí, Perú, donde Davidoff está cultivando el Pelo D´’Oro que incluía en la ligada del Winston Churchill original. Supongo que lo recordaréis. A mí me encantaba este cigarro, sobre todo el Spitfire,

Pues llevaba tabaco peruano. El Year of the Monkey fueron 3.000 cajas de 10 cigarros, 30.000 unidades, para todo el mundo y sí que llegó a España a un precio muy asequible: 23’00 euros. Ni aunque lo remováis Roma con Santiago lo vais a encontrar, pero os recuerdo que era así:

El pasado fue el año del gallo y Davidoff elaboró la quinta entrega de la serie que, como cada temporada, fue presentado en noviembre del año anterior: Davidoff Year of the Rooster L.E. 2017:

Un doble figurado que, me imagino, os sonará mucho.

No es el mismo cigarro, claro, pero sí el formato diadema fina, doble figurado 171 mm x 50 que, por supuesto, es una preciosidad. Yo no sólo lo fumé, sino que, además, lo hice en una de las mejores compañías que uno puedo encontrar para fumar un cigarro: su creador. Os puedo decir que era una maravilla de cigarro, una fumada amable, cremosa, de fortaleza media, sabrosa y una capa… De hecho, le dediqué esta entrada AQUI. Y os voy a decir más: todavía tengo alguno guardado. Eso sí, sin anilla.

El cigarro era 100% tabaco dominicano, salvo la capa que es Ecuador Habano. Fueron 8.000 cajas de 10 unidades, un total de 80.000 cigarros a un precio que se podría denominar chollo total: 24 euros. En España, ojo. En Estados Unidos se vendía a 40$. Hay que incidir en esto porque muchas veces no nos damos cuenta de la ventaja de precio que, debido a la idiosincrasia especial de nuestro mercado, nos ofrecen muchos fabricantes.

Así llegamos a 2018, el Año del Perro, el de mi Asesino. Mirad qué guapo.

El cigarro, digo, que es muy guapo. Mi asesino, también lo es.

Davidoff Year of the Dog L.E. 2018 fue otra ganga de cigarro. Sólo 23’40 euros por un formato gran churchill (178 mm x 50) con capa Habano Claro de Ecuador, capote San Vicente dominicano y tripa dominicana y nicaragüense. En esta ocasión fueron sólo 4.500 cajas de 10 cigarros, 45.000 unidades, de los que, quizá, si preguntas mucho, puede que encuentres algo. Aunque no lo creo. A lo mejor alguno lo tiene por ahí guardado.

Una preciosidad. Hay que reconocer que la gente de Davidoff sabe cómo presentar las cosas para ser elegantes, discretos y, al mismo tiempo, modernos.

Aquí los tenéis todos juntitos. No es en tamaño real, pero sí proporcionado. Da gusto verlos, no me digáis que no.

Bromas aparte, son una preciosidad. Y no creo que a Davidoff le haya costado mucho poner en limpio el Año del Cerdo. Eso sí, que sepáis que en 2020 llega… El Año de la Rata. Ahí sí que van a tener que darle a la mollera. La pena es que no haya un Año de la Tortuga para dedicarle un cigarro a mi querido y desaparecido Steve McQueen. Steve, ¡vuelve!, te añoramos. Esta entrada tan animal, se la dedico a él.

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