De Madrid al cielo y de Barcelona, al mismo cielo

Llevo dos días con esto. A ver si hoy, desde Denia, Alicante, con este vivo resol que me calienta las mejillas a través de la puerta de la terraza, tengo un rato de paz, café y tabaco para terminarlo. Decía que siempre hay algún despistado por ahí, así que lo voy a repetir. Quien ahora escribe estas esmeradas líneas es Javier Blanco Urgoiti. Javier es un periodista gordito y apasionado, que lleva 20 años dando la murga en, a y por el mundo del tabaco, sobre todo del cigarro premium. Nació en La Coruña, de padre gallego y madre de Bilbao, que es más que ser vasco, pero siempre se ha sentido muy madrileño y, ya se sabe, de Madrid al cielo, y muy cercano a Barcelona. Y de Barcelona, pues al mismo cielo.

La vida me ha llevado a representar un papel, que acepto con mucho gusto y con enorme satisfacción, porque entiendo que es un privilegio y un motivo de orgullo: soy brand ambassador de Davidoff en España. Así que, el jueves noche, en Madrid, en la terraza del Picalagartos, presté mi imagen y mi verbo, no siempre tan bien medido como me gustaría, a esta gran marca, en la que, además, creo firmemente.

Aquí me veis, vestido de luces, con parte del equipo Davidoff. Equipazo: de izquierda a derecha, Antonio, Agustín, Carolina de Mónaco, Fran y Raúl. Cuatro magníficos ejemplares humanos que me acogen y me hacen sentir que soy parte del equipo. Gracias, amigos.

Lo soy.

DOS GRANDES TABACOS

Pero el viernes por la mañana, volví a ser Javier, periodista gordito y apasionado que, aseado y vestido, pero en zapatillas de andar por casa, escribe la crónica de las presentaciones de dos grandes, grandísimos, tabacos: Davidoff Exclusive Madrid 2019 y, también, Davidoff Exclusive Barcelona 2019, que tuvo lugar en la terraza del NH Calderón de la Rambla de Cataluña, pero de la mano de la otra brand ambassador de Davidoff que es Nina Peraza.

Como os conté en su día, Davidoff acaba de lanzar al mercado las ediciones exclusivas dedicadas a dos ciudades, Barcelona y Madrid, que, a pesar de todo, son hermanas. La rivalidad entre ellas sólo puede ser sana y constructiva y yo creo que, en el fondo, se miran la una a la otra con admiración.

A pesar de mi madrileñismo, y Madrid es mi casa, yo de Barcelona y su gente sólo puedo hablar bien. No es sitio este, y no lo voy a hacer, para hablar de política, de lo que nos separa, sino de lo que nos une: dos grandes y hermosas ciudades, llenas de buena gente (y de algún que otro gilipollas de cuota) a las que Davidoff rinde homenaje.

Ya os lo adelanté hace unas semanas:

DAVIDOFF EXCLUSIVE MADRID Y BARCELONA

DAVIDOFF EXCLUSIVE 2019

No es que Davidoff se haya decidido a lanzar al mercado ediciones limitadas dedicadas a las grandes ciudades… No. Las Davidoff Exclusive son homenajes a mercados, asociaciones, empresas, locales que son importantes para la marca. Las ediciones de Madrid y Barcelona son un reconocimiento al mercado español de cigarros premium. Son 300 cajas de cada ciudad, con 10 cigarros cada una, en formato robusto (5×52), con un diseño precioso en el que se ve un skyline naif de los edificios más significativos.

Pero este año hay siete más, en ese mismo formato 5×52, pero con diferentes ligadas, dedicadas a, por ejemplo, el 25 aniversario de la revista Cigar Journal, de la que, por cierto, este periodista gordito es corresponsal en España. La de Cigar Journal, por ejemplo, es capa y capote Ecuador, y cuatro tabacos dominicanos en la tripa.

Aquí las tenéis todas.

Ciudades son cuatro: Madrid, Barcelona, Hong Kong y Dubai. Hay un par de ellas dedicadas a tiendas emblemáticas, a bodegueros austriacos, a la Asociación China del Whisky… Todas diferentes. Todas, seguro, deliciosas.

Más info aquí: DAVIDOFF.COM

MADRID 2019

La de Madrid está fantástica. Ya os lo cuento yo que me he fumado tres. Lleva una capa HVA Ecuador, colorada, brillante y grasita, con capote Negro San Andrés de México y dos tabacos dominicanos en la tripa, San Vicente Mejorado y Piloto Cubano, de grado ligero, más viso Estelí-Nicaragua.

Como bien decía el brand ambassador de la marca el jueves, en la presentación en la terraza el Picalagartos, es extraordinario que un tabaco de Davidoff lleve, no ligero, que algunos lo tienen, pero sí dos hojas de ligero.

En cualquier otra marca, te debería estar diciendo que se trata de un tabaco fuerte, con ese doble ligero, pero no pasa con el Davidoff Exclusive Madrid 2019, que tiene una fortaleza que va de media a medio-fuerte y ¿sabéis por qué? Porque ese tabaco está verdaderamente añejado. Son hojas de calidad indiscutible, de la parte alta de la planta, más gruesas, más grasas y que, en teoría, deberían dar más fortaleza y quemar peor.

Pero Davidoff le da tiempo. Fermenta el tabaco y lo añeja para que esa fortaleza inicial se sustituya por aromas dulces y combustibilidad, como tiene que ser. Ésa es la razón, y no otra, por la cual el tabaco se fermenta: para domarlo.

El resultado, lo podéis probar vosotros ya porque ya está llegando a los estancos: un cigarro dulce, amaderado, en el que se nota y mucho el aroma meloso de ese piloto cubano, con notas de tierra y que va evolucionando, para dar un final más oscuro con los clásicos tostados, amargos cremosos y elegantes del tabaco que ha respetado sus tiempos.

BARCELONA 2019

Para Barcelona, sin embargo, Davidoff ha elegido otro perfil de cigarro, quizá menos clásico que el Madrid, pero con las mismas condiciones de construcción, tiempos de añejamiento y fermentación. También estamos ante una fortaleza de media a medio-fuerte y frente a un tabaco que ofrece evolución, pero lo primero que viene a la cabeza, sobre todo en frío, es un cítrico dulce indudable a naranja.

Capa y capote son las mismas que la edición Madrid, HVA Ecuador y San Andrés México, pero en la tripa hay una combinación de tabacos dominicanos viso, con Estelí y Pelo D’Oro. No lo pone en ningún sitio, pero yo me he arriesgado, conociendo el historial de Davidoff, a decir que ese tabaco Pelo D’Oro es el que ha cultivado Davidoff en el pasado en Perú y que incorporó, en su día, en el primer Winston Churchill que lanzaron al mercado.

Diría que el cítrico le viene de ese tabaquito peruano (si es que es cierto lo que digo, lo preguntaré) que se cultiva en condiciones extraordinarias de sequedad. Poca agüita y por debajo, que se dice, porque es una planta delicada que tiende a resfriarse con exceso de humedad. Es sensible al moho azul y a la pataprieta y esas enfermedades son el fin de la cosecha. Son la famosa filoxera del tabaco.

El cigarro está superior, pero diferente al de Madrid. Es una propuesta distinta, con tonos más terrosos, no tan amaderado, cítrico, dulce, pero no floral, y muy balsámico.

JOHNNY WALKER BLUE LABEL MADRID-BARCELONA

La casualidad, porque no ha sido nada planeado, ha querido que, al mismo tiempo, Johnny Walker haya lanzado al mercado su particular homenaje a Madrid y Barcelona: Johnny Walker Blue Label Edición Madrid y Edición Barcelona.

Esto ha permitido presentar las ediciones de Davidoff maridadas, como no puede ser de otra manera, con un whiskazo de los que hacen época. Es increíble su cremosidad, la sensación oleaginosa, espesa y sabrosa del Blue Label en boca. Otra dimensión. Hay veces que los maridajes whisky-cigarro vienen cogidos por los pelos, porque, sobre todo si el espirituoso es muy potente, tapa demasiado el sabor del tabaco y no se produce la conjunción de sabores en boca necesaria. No fue el caso: el Blue Label tiene una integración alcohólica tan refinada y exquisita, tiene un paso tan delicado, que en el paladar deja sabor y nada más.

La única diferencia con los Davidoff es que, en el caso de las ediciones Madrid y Barcelona de Johnny Walker, lo único que han cambiado es la botella. El líquido es el mismo: el sublime Johnny Walker Blue Label.

MARIDAJE

Combinarlo con dos grandes cigarros, distintos pero fantásticos, lleva al consumidor de tabaco a darse cuenta de lo maravillosa que es la diversidad, que cuantas más cosas diferentes nos diga el tabaco y el whisky, mejor; que cuantos más idiomas use el tabaco para comunicarse con nosotros, mejor; y que no hace falta ser iguales para ser igualmente buenos.

Esos maridajes Madrid-Madrid y Barcelona-Barcelona, con Davidoff y Johnny Walker, nos han llevado al cielo y, con permiso, diré que creo que sólo hay una manera de mejorarlo: haciendo el maridaje Madrid-Barcelona y Barcelona-Madrid con toda esta buena gente, amigos todos, que vino a las presentaciones juntos.

Así sí: de Madrid al cielo y de Barcelona, al mismo cielo.

Dos noches fantásticas, desde luego. Aquí os dejo algunas fotos, empezando por la de Xavi, de Blanes, tremendo crack al que conocí el martes en Barcelona. Voy a ir, que lo sepas.

Tomás y Luis Gómez (no son familia de Juanito) y Jorge Pineda, de Diageo
Jaume Crivillés, Jordi Duaso y Nina Peraza
Carlos Martínez, vicepresidente de Davidoff Iberia, y el maestro Ángel García Muñoz
El frente Atlético: Eugenio Barrientos, Miguelón Barreda
Dame veneno que quiero morir, dame veneeeeeno

Dos fiestones… Los cigarros, por cierto, salen a 25’00 euros por unidad. 250’00 euros la caja. Son único e irrepetibles, extraordinarios de prestaciones y sabor y piezas de coleccionista. Yo no me lo pensaba mucho porque llegan 300 cajas de cada.

A por ellos.

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