Diez razones para tener un humidor en casa (1)

Yo sé que muchos de vosotros ya tenéis un humidor en casa y que no os hacen falta ni una ni diez razones. Pero lo cierto es que en España aún no tenemos la cultura de conservación y añejamiento de los cigarros que existe en otros países. Por eso, voy a “burkinizar” un artículo que he corregido para humidores Wacota con diez razones para comprar un humidor.

Así, muy brevemente:

Razón 1: Los cigarros necesitan descansar. Nada de prisas

¿Qué es nuevo? ¿Qué es nuevo? ¿Qué es nuevo? La ansiedad debería estar prohibida en el mundo del cigarro. Nada de ansias. Compra la nuevo si tienes miedo a quedarte sin ello, pero guárdalo en el humidor de casa y déjalo descansar unos días, incluso semanas. A los cigarros les pasa como a las personas: después de un viaje largo, vienen mareados y con jetlag. Incluso hay novedades que no vienen listas para fumar porque les falta “escaparate” o “aging room” por culpa de las exigencias del mercado, las mismas que te empujan a ti a ir corriendo al estanco a comprarlas desesperadamente. Compra, haces bien, pero luego lo dejas en casa… ¡Meses! ¿Qué prisa tienes? En el humidor de casa tú puedes hacer que el cigarro que llega rebelde se convierta en cremita.

Por cierto, los cigarros que hacen los torcedores que, de vez en cuando nos visitan y que son verdaderos artistas… Esos puros, que están de rechupete, no están listos para fumar. Necesitan al menos unos días, porque la capa se trabaja húmeda para que no se rompa al rolarla sobre el bonche y si se fuma inmediatamente dará problemas de combustión y toques de mal sabor, exceso de picor… Un humidor en casa, unos días de descanso y a fumar.

Razón 2. Las soluciones caseras sirven, pero poco tiempo

Un humidor cumple esencialmente una función: conservar tus puros en óptimas condiciones para ser fumados y que, en todo momento, ofrezcan el 100% de sus prestaciones. Los cigarros necesitan una humedad relativa del 70% que en la mayoría de hogares no se da: en la Meseta, centro y norte de Andalucía, los cigarros al ambiente se secan y en costa, según la época del año, la humedad es excesiva lo que quizá no sea tan, tan malo, pero ya os digo que bueno tampoco es.

Existen algunas soluciones caseras que siempre son provisionales: las bolsas humidoras que se venden en el estanco (valen para tres meses), un tupper que cierre bien y que sea nuevo (que no huela, luego diré por qué) con un sobre de Bóveda, que funciona bien…Se vende en estancos también.

Pero estas soluciones son de corto plazo y para almacenar pocos cigarros. En el momento en que empieces a acumular, y no conozco ningún fumador de cigarros que no sea un acumulador, necesitas ya un humidor..

Razón 3. Los hay de todos los precios y tamaños

No necesitas montar una cava en casa. Hay humidores para todas las necesidades, de todos los precios y tamaños. Piensa bien en tus necesidades y busca un humidor que las cubra. Los hay de mesa, para pocos cigarros, o como los míos (yo tengo tres y los tengo llenos). El más grande que tengo yo en casa es el Presidente de Wacota (AQUI) sin cristal. La web dice que caben 100 cigarros… Yo tengo bastantes más. Mirad:

Razón 4. Un humidor puede hacer un milagro

Yo me casé hace… Esperad que cuente. ¿Había nacido Jesucristo? Sí, creo que sí. Pero no existía Facebook ni guachap ni siquiera los smartphones. Las fotos se revelaban en papel… ¡Qué horror! Parece que estoy hablando de cuando los contratos matrimoniales se firmaban en piedra con cincel y martillo, pero fue en 2000. Hace 18 años. El milagro que ha hecho el humidor no es que mi matrimonio dure 18 años (eso es mérito cien por cien de mi mujer), pero sí que los puros de mi boda, unos modestos Peñamil Oro, estén aún listos para fumar y ricos. Cuqui Otegui y algún otro más puede dar fe.

 

Razón 5. Proteger de los malos olores

Para un cigarro, todo lo que no sea olor a tabaco o a cedro es un mal olor. En el aging room de La Aurora, por ejemplo, estaba prohibido entrar si te habías echado ·”Eau de Tigre de Gagafón” a cascoporro, porque al absorber la humedad, los cigarros se quedan con los olores ambientales. Si en tu casa, por la razón que sea, usáis un ambientador potente para tapar los olores de vuestra mascota o porque a tu hijo adolescente le cantan los tachines que es una cosa mala y los cigarros no están dentro de un humidor hermético, es posible que llegues a probar nuevos sabores: La Flor del Jabón de Marsella o Vegas Cantueso. Seguramente deliciosos. De la nevera… La nevera es un “NONO”… además de secos, saldrán con aroma a la lubina del martes o al camembert que odia mi mujer (y que yo adoro).

Que los quesos cuanto peor huelen, mejor saben.

Si con cinco razones ya te he convencido y quieres comprarte un humidor fabricado en España, es decir, que no viene del fondo a  la derecha del mapa, siempre puedes entrar en Wacota. (No, no me llevo comisión).

Otra buena opción es que le preguntes a tu estanquero que, normalmente, los venden.

Si aún no te he convencido, mañana cinco razones más. O pasado. ¿Quién sabe?

 

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