¡Un comentario!

Muchas gracias a todos por los ánimos y los comentarios, siempre positifos, nunca negatifos, que me dejáis. De verdad que agradeceré igualmente las críticas y hasta los insultos (siempre que tengan gracia). Ayer descubrí que Diego Alonso, a quien no tengo el placer de conocer, me había dejado un comentario en uno de los Revids que dice:

Diego AlonsoHace 23 horas¡Hola Javier! En primer lugar decirte que descubrí hace muy poco tu web y este canal y me parecen geniales; ¡Mucho ánimo! Particularmente disfruto mucho leyéndote. Por otro lado, y al hilo de este vídeo, quería hacerte un par de consultas que me «inquietan y perturban», además de que me intrigan. La primera es al respecto de los puros que vienen en tubos, en latas o en pequeñas cajitas de cartón. ¿Cómo se deben guardar en el humidor? ¿En sus respectivos envases o a pelo? ¿El proceso de añejamiento discurre igual?. La segunda tiene que ver con guardar puros de distintas procedencias en un mismo humidor (entiéndase de dimensiones reducidas, para uso personal, unos 50 cigarros). Por ejemplo, habanos y dominicanos. Al final, ¿el aroma y sabor más tenue de estos últimos acaba propagándose a los habanos? ¿Se tienen que guardar por separado en distintos humidores? Esta controversia me parece que es como la «chica de la curva» del mundillo de los puros. Muchas gracias por tu gran trabajo y por divertirnos. ¡Un fuerte abrazo y felices fiestas a ti y a Woody! 😜 💪 💪 💪

En primer lugar, muchas gracias a ti, Diego. Me ha hecho mucha ilusión tu comentario. Yo no sé si soy el indicado para dar cierto tipo de consejos, pero te voy a dar mi opinión siempre que me admitas el derecho a equivocarme.

La primera es fácil: cartón fuera. A tomar por culo. Cajas como las de Behike, preciosas, brillantes, herméticas… Sí, pero fuera. De adorno. Tubos metálicos, celofán y cajas de cedro sin barnizar, perfecto. El añejamiento del cigarro no se va a ver afectado por los materiales no tabaco del cigarro que le son propios, salvo, como digo, esas cajas que son auténticos joyeros, que son espectaculares, pero que impiden el desarrollo del cigarro.

Con respecto a la segunda pregunta, no me resulta fácil contestarte, aunque la respuesta, sin duda, es no. Quiero decir que dentro del humidor, en buenas condiciones de temperatura y humedad, los tabacos siguen «trabajando», añejan, expulsan sabores desagradables, se redondean, se calman… Todos, independientemente de su origen, sufren este proceso que, como habrás comprado, amarillea los celofanes, se carga las anillas.

Estos Macanudo, que son un caramelo y una pena, porque ya no hay, estaban en el mismo estanco, pero está claro que uno llevaba más tiempo que el otro.

Todos pierden fortaleza con el tiempo, pero no se la transmiten de uno a otra, eso no pasa, porque una cosa es la enorme capacidad higroscópica del tabaco y otra la fermentación.

Cuando hablamos de capacidad higroscópica, se refiere a que un cigarro absorbe la humedad de alrededor, o se seca rápidamente si carece de ella, y el problema está en que, con la humedad, entran olores que son ajenos al tabaco. En la caja de cedro, o el humidor, los cigarros tienden a amaderarse, que es un sabor tabaquero, pero si en el mismo humidor guardas los cigarros esos que saben a yerbas, infusionados, la farmacia que decía Fernando León, el padre de Guillermo León, o la yerba de la risa, que es un peste y un cantazo… Esos aromas entran en el cigarro con la humedad. Pero no sus propiedades. El mejor ejemplo es el de la marihuana: un puro puede coger su aroma, pero si te lo fumas, no te coloca.

Ojalá fuera de otro modo.

Porque se me está ocurriendo una idea.

Para un negocio.

Espero haberte contestado. Aquí os dejo un REVIDS nuevo, sobre la expectativa y la decepción. Con él cierro el año 2018. Os deseo a todos un feliz 2019 lleno de éxitos y de tabaco.

4 comentarios de “¡Un comentario!

    • JAVIER BLANCO URGOITI dice:

      ¡Vaya! ¡Se nos han adelantado! En Estados Unidos, los cigarros infusionados se venden como churros. Es el gran negocio de Drew Estate, entre otros. Personalmente, estoy de acuerdo con Fernando León que lo llamaba la farmacia. Prefiero los cigarros tradicionales, pero no me importaría ni lo más mínimo que hubieran un boom de infusionados en España. Y ya si es con mandanguita…

  1. Diego dice:

    ¡Hola de nuevo Javier! Muchas gracias por tus explicaciones y por tu mención expresa hacia mí aquí. Si antes ya te tenía por un tío de PM, ahora te considero un ser «espléndido» pero en alusión al Cohiba homónimo… ¡Purazo y señorazo! Otra vez me gustaría agradecerte tu trabajo de divulgación del mundo del puro pues los neófitos tenemos muy dificil informarnos: algunos vídeos de Internet, el club Pasión Habanos, la revista Lacavade y ahora tú. Y para de contar. Un mundo, por otra parte, tan fascinante como marginado. El fumador de puros va por ahí apestando, genera largas colas en el estanco, fastidia al del bar y ni tan siquiera tiene una minúscula columnita en algún dominical de cualquier cosa referente a su pasatiempo ocasional. En fin, cultura que se pierde en pos de lo políticamente correcto y de las modas impuestas, y de la que cada vez quedarán menos expertos y divulgadores. Al menos en esta España nuestra, entiendo. Lo siento, pero le tenía que dar la brasa a alguien al respecto y de este tema no tengo ningún hombro en el que llorar. Gracias por tu trabajo y por divertirme. Seguiré yendo ex profeso a un estanco a 10km de mi casa a comprar puros bien conservados (son para mi padre y no es coña!) y a pillar la revista Lacava, y por supuesto seguiré pasándome por aquí a que me guíes y enseñes. Al menos hasta que el gobierno de turno no te cierre la página… Jajaja!!! ¡Mucha fuerza! ¡Un abrazo!

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