Gurkha Cellar 15Y Hedonism

Se me acumulan los temas y pierdo el sentido del tiempo… Ya no me acuerdo cuándo fue que estuvo en España Frank Dekok, director internacional de Gurkha. Me avisó David Blasco, de Momento Humo, y me habría encantado ir a cenar con ellos y conocer a Frank, pero tenía un compromiso anterior con los Plasencia y Tomás Gómez.

No podía ser. 

Pero lagartijee por aquí y por allá y conseguí quedar con Frank el viernes por la tarde. Tenía muchas ganas de conocer a alguien de Gurkha. Algunas preguntas en el tintero. 

Frank Dekok no es nuevo en el sector. Es extraño que no nos hayamos cruzado antes, pero la verdad es que no nos conocíamos. Intercambiando trayectorias nos dimos cuenta de que nos hemos rozado en numerosas ocasiones. Coincidimos en muchas cosas, pero sobre todo en una: tenemos ganas de hacer cosas diferentes. Ni mejor ni peor. Distintas. Y en eso está Gurkha. Y en eso está también Burkina [J’Adore] The Revist.

Por supuesto, le pregunté por los años de añejamiento de los cigarros de Gurkha. El márketing es un mal necesario en nuestro sector, tan limitado, tan amordazado por leyes injustas, que no tiene una vía legal para hacer llegar a su consumidor ni siquiera la información básica. En este sentido, la del tabaco es la mejor escuela para los profesionales de la comunicación y el márketing: ¿cómo hacer llegar el mensaje cuando todos los canales sufren censura? Porque las Autoridades Sanitarias no quieren que la industria del tabaco os hipnotice ni que os engañe con su publicidad. Las Autoridades Sanitarias creen que sois idiotas y así os tratan como a niños pequeños y os defienden del influjo mágico de la publicidad, no vaya a ser que empecéis a fumar. 

Y fumar es maaaaaaaaaaaalo. 

Se me va. Perdón. El márketing es muy necesario, pero no son pocas las veces en que al fabricante se le va la perola y te cuenta una historia que te quedas mirándole con carita de besugo y boqueando.

Y te lo crees, sí. ¡Mira, un burro volando! 

Es un mal necesario, insisto, cuya peor consecuencia es que lo auténtico, lo genuino, en ocasiones queda eclipsado por quien sabe vestir la mona bien de seda. Recuerdo una marca privada que hacíamos en La Aurora que el menda la quería llamar “Mareados”. ¿Os imagináis? “Mareados” porque, según él, al tabaco se le había dado una vuelta entera al mundo en la bodega de un barco. “Mareado” quería decir pasado por el mar. 

El gachó era norteamericano. Chapurreaba español en plan “Buenos días, señorita” y “quiero paela”. Le expliqué que “mareado” en cristiano significa “dizzy”, “pedo”, “jumo”, “amarillo”, “que me da”… Pero el hombre tenía su historia y la quería vender. No importaba si era verdad o no que el tabaco se hubiera dado el rulo por el océano. Lo importante era la historia. 

Los cigarros de Gurkha Cellar no tienen 15 ni 18 ni 21 años en bodega. Parte de su tabaco está añejado ese tiempo y eso sí es plausible y económicamente sostenible. Pero hacer un cigarro en 2018 y meterlo en una cueva para comercializarlo en 2039, o lo vendes a 500 euros o es una ruina. 

¡Lo valioso es el tiempo! Buen tabaco, torcedores expertos y tiempo.

Frank me explicó que hacen como los rones. Vosotros sabéis que, como pasa con el tabaco, un ron de 18 años cualquiera es el resultado de una mezcla de rones de distintos años para conseguir la consistencia de sabor, que es tan importante, y que la botella lleva la edad del ron más viejo empleado en la mezcla pero que junto a ese ron de 18 años, hay más rones más jóvenes.

En Gurkha pasa lo mismo. Y no es un demérito, ni mucho menos. Algunos de vosotros habéis podido probar La Estancia, de los Meerapfle, que es un cigarro que tiene tabaco cubano de Vuelta Abajo de los años 70. Es evidente que no todo el cigarro ha sido elaborado con un tabaco tan antiguo: se ha mezclado con tabaco nicaragüense para darle un poco de fortaleza y más sabor, porque un tabaco con 21 años, no digamos ya con 50 años, ya está muy domado, ofrece sabores amaderados y dulces, que es por lo que se caracteriza el Gurkha Cellar Reserve 15y Hedonismo (152 mm x 58, doble figurado)

…pero necesita fortaleza y eso se consigue con tabacos más jóvenes. La capa es una Arapiraca maduro, Brasil, que da más dulzor tropical y un poco de canela. Es preciosa y muy grasita. Y los tabacos de dentro son Olor dominicano para el capote y tripa 100% dominicana. 

A 13’90 euros en estanco, el precio acaba de salir en el BOE este mismo sábado 8 de diciembre de 2018 (pero puede cambiar), creo que es un cigarro que de verdad merece la pena. 

No me enrollo más. Os dejo el Revids que hice con él el sábado. Espero que os guste y que os suscribáis al canal Youtube. 

Por cierto, si no has votado para El Pepinazo 2018, vota que te convierto en mandíbula de oveja. Avisado estás.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *