BURKINA J'ADORE

HUELE A VICTORIA

Los 50 mejores habanos 2017 (6)

NO, QUE SOY TORPE Y NO QUERÍA HACER CLIC EN ESTE PURO SINO EN OTRO. QUIERO VOLVER AL RANKING COMPLETO

Como os he contado, sugerí a los 100 profesionales que han votado para este ránking, sobre todo a los estanqueros, que a la hora de decantarse por uno u otro habano tuvieran en cuenta la intención práctica de la lista: que en enero de 2018 todos los cigarros estuvieran a disposición del público en casi todos los estancos.

Esto descartaba las ediciones limitadas.

O no. Porque normalmente vuelan, aunque, a veces, no se sabe muy bien por qué, no se venden tan rápido. Siempre está esa edición limitada que se queda varada en el estanco, sin mucha explicación, y que, de pronto, deja de tener el atractivo de la novedad.

Con las ediciones limitadas, y no sólo las de Habanos, las de todos los fabricantes, yo me muevo entre la pasión y el desespero. Es decir, amor hay, porque tanto la pasión como el desespero son una parte importante del amor. Como fumador, siento esa misma pulsión que todos los demás por lo nuevo. En este sentido, podríamos decir que un aficionado a los cigarros tiene algo de explorador, de investigador, de aventurero, de persona en perpetua búsqueda de nuevos límites más allá de las fronteras del sabor conocido.

A todos nos atrae un cigarro que no hemos fumado, sin duda, pero no debemos olvidar que estamos en el mercado de lo añejo. De ahí, mi desespero. A veces, esa pulsión por lo nuevo nos impide darnos cuenta de que lo viejo, lo que ha reposado en el estanco durante años, está tan bueno, o más, que lo nuevo.

Tengo que confesar que yo este año me he quedado templado con las ediciones limitadas de 2016. El Topes de Trinidad (Topes, 125 mm x 56) no es mi cigarro, ni mucho menos, por las razones ya largamente explicadas. Lo fumé, por cortesía de Juan Girón, pero no es un habano para mí, aunque entiendo su éxito. Y el Capuletos de Romeo y Julieta (Sobresalientes, 153 mm x 53) se me ha escapado vivo. Sí, lo admito. No ha surgido la oportunidad. He leído referencias buenas sobre él, pero no puedo hablar de lo que no he fumado…

6.- MONTECRISTO Dantés Edición Limitada 2016.

Vitola de galera: Hernoso nº1. 167 mm x 48. Rango de sabor: Medio. Precio en estanco a 13 de enero de 2018 (este no va a cambiar): 19’00 euros. Votos: 16.

06.- vitolario_dantes

El amor llega de manera inopinada, cuando uno menos se los espera. El hombre más feliz de Honolulu vivía en una mansión que era una fortaleza, pero el amor se le coló por la puerta trasera y… En fin, lean “Hotel Honolulu”, de Paul Theroux y sabrán lo que es bueno.

Ya me imagino la pega que me vais a poner: es una edición limitada. Sí, cierto, pero, como digo, yo no he votado, han votado cien profesionales y, aunque puse dos premisas, eran voluntarias, se podían tener en cuenta o no.

De todas formas, la buena noticia es que aún quedan en muchos estancos. Y os están esperando.

Montecristo Dantés Edición Limitada 2016 cumple con casi todos los requisitos que yo espero de un cigarro y os los voy a poner en bullet points, como se dice ahora:

  • Aroma en frío: huele a establo, a cuero, a tabaco bien fermentado, preparado para ser fumado y dar lo mejor de sí.
  • Formato clásico: 167 mm x 48, más de mi gusto. En ediciones limitadas de Montecristo, la cabeza me llevó inmediatamente al inolvidable Montecristo D Edición Limitada 2005, que era una dalia (170 mm x 43), como el Cohiba Siglo V o el Partagás 898. El Monte D ni lo busquéis, claro.
  • Capa: preciosa, grasita, colorada madura, tersa, da gusto pasársela por la punta de la nariz una y otra vez y acariciarla con las yemas de los dedos con suavidad, sin prisa por encender el cigarro.
  • Compañía: lo fumé con mi imprescindible Tomás Gómez, estanquero de la calle Miguel Ángel de Madrid. Después le compré dos, para fumarlos con otro amigo fumador con el que comparto los viernes por la tarde humo y charleta, Eduardo Mateos.
  • Circunstancia: el paso de avutardas, en el caluroso junio de Madrid, a la sombra de una terraza, viendo la vida pasar contenida en sí misma, ajena a nuestro disfrute.

¿Qué más le puedes pedir a un cigarro?

Además de sabor y fortaleza en equilibrio, evidentemente. Montecristo Dantés lo tiene, tal vez no la potencia aromática de la línea regular de Montecristo, se entiende que el añejamiento extra que Habanos imprime a sus ediciones limitadas, en el fondo, lo que consigue es cocinar más el tabaco, redondear sus aristas, hacerlo más amable, menos impulsivo. Pero, si a esa fortaleza media, le sumamos una enorme complejidad de sabores en la fumada, nos queda un cigarro totalmente redondo. Fantástico.

Del leve picorcito especiado del inicio, el Dantés se transforma en sabores cien por cien tabaqueros, terrosos, amaderados y dulces, como a miel, a flores. La fumada evoluciona estupendamente, con la aparición de notas que recuerdan al amargo cremoso del cacao, café y tostados y hasta yo diría que vainilla. Es un sobresalto continuo, un cigarro que sabe cómo morderte la oreja.

Pide a gritos un ron ligero cubano, que es lo que yo hice, con un Havana Club Selección de Maestros que complementa al habano con esos sabores a cacao, tostados y cremosos, incluso le aporta la oscuridad del regaliz y un punto cítrico a naranja, que en mi opinión es uno de los maridajes más selectos que existen: naranja, chocolate amargo y habano. Sin alcohol y por este orden.

Aunque me llaméis paleto, a mí el Selección de Maestros me gusta con un hielo y con un twist de naranja. Es como me lo tomo. Y siempre tengo una botella en casa. No funciona igual con otros rones, más dulces, más “pegamentosos”, con ese intenso olor a barniz que le da al ron el exceso de azúcares. Pero hay dos opciones no cubanas que también son muy recomendables, en esta misma línea de ron:

rum-eleon-img

ron-zacapa-reserva-edicion-limitada-810366El ron La Aurora (ahora rebautizado ron E. León Jimenes), imposible de encontrar de momento, salvo que vayas a la fábrica de La Aurora en Santiago de los Caballeros. Es dominicano, fabricado por Barceló en exclusiva para La Aurora, con un blend de rones seleccionados a los que se da un extra añejamiento en barrica de Jérez que le da mucho carácter.

El ron Zacapa Reserva Edición Limitada, guatemalteco, como sabéis, con sistema de solera, criado en las nubes y tal, pero sobre todo, de una complejidad sublime que mezcla la dulzura de la caña con tonos frutales a uva fresca, cercanos a los del coñac.

Sé que no os lo he puesto fácil hoy, pero para ser exquisito también es necesario currárselo un poco, ¿no?

Esto es un debate abierto, por supuesto. Estos son mis muy particulares gustos y no tienen por qué coincidir con los tuyos. Ni está bien, ni está mal… Bueno, está de cojones, qué coño… pero no es ni correcto ni incorrecto.

Y no sé por qué me da la sensación de que Alejandro González Pollán nos va a sugerir en cuanto lea la entrada algún que otro suculento ron ligero cubano. Espero que lo haga y, si tengo la oportunidad, le haré caso.

YA LO HE LEÍDO. QUIERO VOLVER AL RANKING COMPLETO

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