Nuevo Condega Serie F Lancero

Vuelta a lo tradicional, porque cuando todo el mundo es guay y postmoderno, ya nadie lo es y lo de toda la vida pasa a ser la nueva transgresión. En este caso, además, con una lógica aplastante y con total apoyo de Burkina [J’Adore] The Revist: nuevo Condega Serie F Lancero, un 7×40 que es una apuesta clara por la elegancia del formato, por una fumada clásica que responde a la demanda de una parte ya importante de consumidores que preferimos los calibres finos antes que los llamados «cepos de tendencia».

Yo lo fumé en su día… Ahora pongo una foto donde se ve…

Me encantan estas cosas. No lo puedo evitar. Creo recordar que era el mes de enero, Me fui a la Casa del Tabaco, donde me tratan como si fuera importante, a entrevistar al nuevo responsable de calidad de Condega, Luis Magín Chavarría.

EN LA CASA DEL TABACO

Y allí me encontré con que estaban aprobando los nuevos formatos de Condega: el Mareva

NUEVO CONDEGA SERIE F MAREVA

Y el Lancero que lanzan ahora. Tiene mérito que he estado callado, como una tumba, hasta hoy. Pero ese es mi compromiso: me dejan probar y ser el primero en publicarlo y yo respeto sus tiempos, que son importantes para ellos. Vedlo en la foto:

Si os fijáis bien en la foto, en las notas se ve claramente qué cigarro estamos catando.

Ese cigarro con la anilla blanca es el lancero de la Serie F de Condega.

Ahora ya llega al mercado, vestido para el amor, en caja de 10 y a un precio terriblemente competitivo: 5’00 euros por cigarro. La liga es la misma que la de la serie: capa Corojo sembrada en Nicaragua, capote Nicaragua, tripa de Condega, Estelí y Jalapa. Todo el tabaco es nica.

Llega en esas cajas tipo cabinet, de madera cruda, de diez unidades.

TIRA, TIRA

Está claro que el lancero no es un formato de moda, y no lo es porque ha cambiado el gusto consumidor, seguramente por la presión legislativa, la falta de espacio y de tiempo en el que disfrutar de un tabaco que, de por sí, quema más despacio.

A un lancero hay que prestarle atención, por una cuestión de lógica: en un cepo 40, con un cañón de 178 mm, la aspiración es más difícil. Sin embargo, es incierto que la razón por la que un lancero no tira sea el calibre.

Un cigarro no tira cuando está mal construido. No importa el calibre.

En los lanceros es donde se ve, lo primero, la buena mano del artesano: es más difícil de torcer un cigarro 178 mm x 40 que un robusto. La disposición de las hojas no puede cambiar: el ligero tiene que seguir yendo en el centro del cigarro, envuelto por el viso y por el seco.

Pero, además, el formato permite que la concentración de sabores sea más elevada y facilita la evolución del tabaco. Tened en cuenta que todo el humo pasa por un tubo estrecho hacia la boca, impregnando, a su paso, el propio tabaco. Este efecto no puede ser igual en un cepo 60, donde el humo pasa a sus anchas, bien disperso.

Por último, un lancero es más resistente al paso del aire.

Pero el Condega Serie F Lancero tira, vaya si tira, quema perfectamente y, además, está muy bueno. Y por cinco euros, que es casi lo que me da de propina mi mujer cuando me quiero ir con los amigostes a tomar una cerveza.

Buena apuesta de la Casa del Tabaco por un formato clásico. Probadlo, que no os va a defraudar.

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