Otro regreso a un básico

En vez de publicar lo que tengo pendiente, voy a hacer otro regreso breve a un básico, aprovechando, además, que ya lo tengo escrito. Como periodista que soy, ¡y de los buenos!, vivo con preocupación el desarrollo desaforado de las redes sociales, no tanto por el final de la privacidad que, al fin y al cabo, cada uno muestra al mundo lo que quiere y quien no lo desea, no aparece, y punto, como porque se están convirtiendo en fuente de información para muchos.

Y eso sí es un error.

No es verdad que Google lo sepa todo. Google responde a todo, pero no siempre correctamente. Es más, ofrece tal torrente de información que es imposible discernir lo que es cierto y lo que no y separar lo que es opinión de lo que son hechos. La frontera entre la subjetividad y la objetividad ya es muy fina en medios profesionales, imaginad en este océano abierto a que cualquiera, como yo, tenga su blog y pueda escribir sus chorradas sin que nadie le dé una colleja.

Y qué decir ya de Twitter, Facebook, Instagram, Linkedin… Son fuentes de desinformación. Hay una ingente cantidad de mentecatos diciendo tontunas inconmensurables y con un montón de seguidores, que se dedican a intoxicar.

Así que, en cierto modo, me halaga mucho cuando alguien me manda un email para hacerme una consulta. Porque está claro que en redes sociales, lo que da confianza es la marca personal.

QUIÉN LO DICE Y NO QUÉ DICE

Y Burkina [J’Adore] The Revist empieza a tener su pequeña marca, lo que os debo sólo a vosotros. Así que muchas gracias, de verdad que me siento muy halagado y por eso, cuando alguien me hace una pregunta, intento responder rápido, para estar a la altura de vuestra inquietud.

Pero yo no lo sé todo. Perdonadme, pero ni lo sé, ni pretendo saberlo. Hay muchas, muchas, muchas cosas que no sé. Doy mi opinión, con más o menos gracia; escribo mis chorradas, con mejor o peor acogida, y soy un profesional del periodismo bien conectado a la industria a la que he dedicado 20 años de trabajo, que es el tabaco.

Pero de verdad que no lo sé todo.

Y tengo la sensación, además, de que cuanto más entro en el mundo del cigarro, más me queda por aprender y es precisamente eso lo que me tiene tan enganchado al mundo del puro.

Ser un eterno aprendiz.

EL CONSULTORIO DE BURKINA

Dicho esto, que sepáis que con mucho gusto responderé, en la medida de mis posibilidades y siempre que tengáis en cuenta que no es más que mi opinión, tan buena y tan válida como la de cualquiera, a todas las preguntas que me queráis hacer… Sobre tabaco, claro. Sobre mi vida sexual mejor no preguntéis mucho que no quiero daros envidia.

Por tranquila, me refiero.

Así que Diego, desde Sevilla (perdona que me ría, Diego, pero es que me acabo de recordar a Carmencita de España en el Euromillón), me pregunta dos perlas que hay que tener cojones para responder. Pero yo soy así de osado:

«Mi primera duda es la siguiente: si los Habanos Premium vienen de la misma zona  (Pinar del Río, Vuelta Abajo), la producción regular no tiene añejamiento según tengo entendido y supongo que la variedad de semilla será ínfima ¿Cómo es que cada marca, vitola…, tiene sus propios sabores y comportamientos propios y diferentes de las demás?«.

RESPUESTA UNO:

Joder, Diego, ¡¡¡vaya pregunta!!! ¡Y, encima me tratas de usted! No me jodas.
Para responderte casi que voy a tener que escribir una entrada en el blog, porque estás preguntando por una de las bases de la fabricación de tabacos y la respuesta es muy complicada. Tanto que, a veces, casi es mejor que tengas fe sin razones.

Errores en tu planteamiento: todos los tabacos sufren procesos de añejamiento, más o menos prolongados, entre los que están: el secado, la primera fermentación, la segunda fermentación, en ocasiones la tercera, el añejamiento en paca y el añejamiento en escaparate después de torcido. Los cubanos también. Este es el mínimo y a partir de ahí…

Cuanto más añejamiento, más rotura, más merma, más gasto financiero, más caro. Tiempo mínimo, desde que se siembra hasta que se puede fumar: dos años. 

¿Esto es siempre? No. A veces, no es así. ¿Por qué? Porque el tabaco manda. Es un producto vivo y la misma semilla sembrada en la misma tierra en la misma época del año da, de cosecha a cosecha, una calidad y un rendimiento distinto, en lo que influyen no sólo el clima, sino el propio veguero, el agotamiento de la tierra, la variedad que siembres, que haya mucho viento o poco, mucha lluvia o poca, mucho sol o poco, plagas, insectos, enfermedades… 

EL TABACO HABLA

Efectivamente, el tabaco de los Habanos es todo de Vuelta Abajo, Pinar del Río, y algo de Semivuelta y Partido. Todas esas vegas dan, con la misma semilla, siempre una havanensis, pero no siempre la misma, Corojo, Criollo, Habana 2000, rendimientos distintos, calidades distintas, que los maestros tabaqueros saben clasificar y separar. Hojas de distinto tamaño, distinto grosor, distintas calidad que son clasificadas, una a una, en los rezagos de capa y escogidas. ¡Hoja a hoja!

Estas señoras, generalmente son señoras, no sé por qué, están clasificando las hojas una a una por tamaños y calidades.

Además, dependiendo del piso foliar de la planta (pueden ser hasta nueve pisos, aunque depende de la variedad), desde el libre de pie hasta la corona, hay hojas de distintas calidades y tamaños. 

Esta es una variedad Corojo, que es una planta bajita, da siete cortes (dos hojas cada corte). Yo he visto Broadleaf en Connecticut que miden dos metros y medio de alto y dan diez cortes. En el tabaco, todo es relativo.

La liga de la tripa de un tabaco se compone, como mínimo, de tres hojas enteras: volado, seco y ligero (en Cuba, donde la división de los pisos de la planta no es la misma exactamente que en el resto). La combinación de las hojas de los pisos foliares (más tabaco ligero, más fortaleza), las distintas calidades, los añejamientos más prolongados, junto a tabaco de cosechas anteriores, pacas guardados en los almacenes de años atrás, se mezclan para que los maestros tabaqueros equilibren la ligada y le den consistencia al sabor, la fortaleza y el equilibrio de los cigarros.

Es imposible asegurar que un Partagás del año 2000 sabe a lo mismo que el de 2019, pero ése el objetivo y, además, se juega un poco con la falta de memoria del consumidor y con que los añejamientos posteriores a la venta del cigarro, además, hacen que sus prestaciones también evolucionen».

SEGUNDA PREGUNTA:

«Mi segunda duda sería más fácil de entender por mi con un ejemplo práctico, pero bueno… Los cigarros de tripa larga, según la vitola son más cortos o más largos, entonces mi duda es, ¿Cómo siguen teniendo buenas prestaciones y considerados de tripa larga los cigarros Shorts, Junior… al igual que los cigarros de dimensiones mucho más superiores?«.

RESPUESTA DOS:

Ésta es más fácil.

Un cigarro de tripa larga, independientemente de su tamaño, está fabricado con hojas enteras en su interior. Las hay de todos los tamaños y, además, poner media hoja, mientras esté entera, sigue siendo tripa larga. Los cigarros de tripa corta están fabricados con trozos de hoja, independientemente de su tamaño. Así que un Partagás Short es tripa larga, en efecto, porque está hecho con hojas enteras.

A lo que añado, además, que está cojonudo y que tiene un precio de risa. Por cierto que en esa entrada el precio está mal ya, claro, porque en enero subió. Ahora son 4’00 euros. Y lo malo es que ni tengo tiempo ni forma de corregirlo.

CIGARROS DE MENOS DE CINCO EUROS
Partagás Short. VG Minutos (110 mm x 42). Medio a fuerte. 4’00 euros (pvp a 15 de mayo de 2019. Puede variar).

Espero que el Consultorio de Burkina os haya servido. Si queréis leer a alguien que conoce de verdad, no como yo, el mundo de los Habanos, os remito a Ángel García Muñoz (está en twitter) y a Rafael Bernardo en su maravillosa web www.mycigarsite.com que ya no actualiza, pero que la info que metió en su día es fantástica y digna de confianza.

Todo cuanto he dicho aquí hoy es cien por cien rebatible y no sólo espero estar equivocado sino que, además, agradeceré que alguno de vosotros lo corrija y/o matice. Así, aprendemos todos.

14 comentarios de “Otro regreso a un básico

    • JAVIER BLANCO URGOITI dice:

      Eso no pasa ni en Cuba ni en ninguna parte. Algunos cultivan tabaco para ellos mismos, otros monitorizan cultivos ajenos para asegurar la calidad requerida y muchos compran el tabaco. En Cuba, las fábricas eligen el tabaco, cada año, por orden: primero el Laguito, donde se produce Cohiba.

  1. Cuqui Otegui dice:

    Jodee Javier, ¡¡que bien explicado!! Debería de estar en todas las cajas de puros, un papelito. Como una mini enciclopedia por hojas/fascículos….

  2. Esteban Marín dice:

    De verdad que profundo es el mundo del puro.
    Sabemos que la tripa está conformada por el ligero, el seco y el volado. Pero en la imagen que pones de la planta de tabaco hay 2 más que se llama viso y corona. La verdad no se que función cumplen dentro del puro.
    Un saludo parcero jejej. Grande este blog y larga a vida a Burkina J’adore

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