Ese Partagás era una joya

Ya os he dicho que la semana pasada tuve un ajetreo importante de subidas y bajadas, como el Imperio Asirio, y de desfilar detrás de la charanga cantando «y yo quería comprar bisicleta, pero mi amatxu gabardina querer«… Cualquier día de estos, os la canto en Burkina The Revids. Stay tuned. De hecho ya se está fraguando el nuevo concurso interactivo. No os vais a atrever. La semana ha empezado y acabado, por cierto, con Partagás.

Quiero regresar un poco a lo que muchos ya sabemos (por viejos, no por listos) y obviamos sin pensar, a veces, que hay nuevos consumidores ¡BIENVENIDOS!, que no lo saben. Me lo ha criticado mi hijo Rodrigo, que es inmisericorde conmigo, y lo tengo que contar porque ha sido como por arte de magia que estaba escribiendo justo este párrafo cuando me ha entrado un mail de Pablo Muñiz diciendo precisamente lo mismo. ¡Y encima, me manda esta foto! Muchas gracias Pablo. Tienes razón en lo que me dices. Lo voy a tener en cuenta… Mucho más viniendo de alguien con esa camisa tan grande.

¡Genial! ¡Ese momento Burkina!

Total, que se me va… La semana pasada me fui a comerme un cadáver de vaca, bien muerta pero aún caliente, con Cuqui Otegui, estanquero de la calle Félix Boix, de Madrid, de quien no voy a añadir nada porque, después de tantos años, nos lo tenemos todo dicho y es mutuo.

Tenía una caja de Partagás Súper Partagás que le había llegado por una carambola de la vida (una historia que no voy a contar porque no aporta mucho al fin de esta entrada) y me mandó la foto de la envidia… Pero algo me llamó mucho la atención.

Me decía Cuqui, que sabe mucho de tabaco y, especialmente, de tabaco cubano: «PARTAGAS Súper Partagas.  De Cubatabaco (anterior al 1994, año en que se crea Habanos S.A). Con su celofán.  Aplastado por el cartón de abajo, el que tapa el hueco.  Llegó en mal estado, seco, pero en unos meses lo he recuperado.  Y está bueno!!! Qué digo, buenísimo. Sabroso.  Con fortaleza. Huele de maravilla. Alucinado estoy…. «

Lo de «Alucinado estoy» me lo dice porque Cuqui no tiene tanta fe, como yo (que tengo mucha), en que cuando el tabaco es de calidad, dura y dura. Él es estanquero de toda la vida, de los que trabajan el cigarro muy bien desde hace muchos años y ha visto más que yo. Y, claro, cuanto más ha visto uno, menos cree en los milagros y más en las razones.

Sobre este tipo de «milagros» ya traje a Cuqui a colación en la entrada en la que os daba razones para tener un humidor en casa. El punto 4.

DIEZ RAZONES PARA TENER UN HUMIDOR EN CASA (1)

Los Peñamil Oro, modesta labor canaria de mi modesta boda antediluviana y antewassapiana, llevan desde que Noe sembró su vid en el humidor de mi casa, bien cuidados, regados, oreados, paseados, acariciados, cantadas sus nanas reglamentarias, y están para fumar.

Por supuesto, pierden fortaleza con los años y muchos matices, se redondean, la fumada se hace más plana, pero ganan en profundidad y en equilibrio. Es mejor que el tabaco esté bien conservado, pero no es la primera vez que veo que un cigarro en pésimas condiciones, con unos meses de cava profesional, ofrece una segunda oportunidad. Excepto que tenga muchas roturas o que el tiempo, como va a hacer con todos nosotros, haya terminado por convertirlo en polvo.

Porque la muerte es seca y la vida, agua: concretamente, una gotita de agua fría en el whisky.

ESE PARTAGÁS QUE ES UNA JOYA

Súper Partagás es un cigarro que está a la venta hoy y que podéis encontrar en casi cualquier estanco, es en sí un regreso a otros tiempos, porque tiene un formato que no puede ser más demodé: vitola de galera Cremas (140 mm x 40).

Partagás Súper Partagás. VG Cremas: 140 mm x 40. Fortaleza media a fuerte.

Y, sin embargo, tiene más sabor auténtico Partagás que algunos de sus hermanos de marca modernos. Es un cañón. Será por el calibre fino, ese cepo 40, en un tabaco que está bien lleno, que tira bien (aunque no funciona solito, hay que fumarlo) y que a mí me dura más de una hora.

Por 6’00 euros, a día de hoy, 13 de mayo, en estanco. Una delicia.

En cuanto tuve un momento, me planté a comer con Cuqui y a ver ese milagro de cerca, a meter el dedo en la llaga, y sobre todo el detalle que me había llamado la atención de la foto: el celofán.

Y es que un celofán así nos puede dar información sobre lo que le ha pasado al tabaco. Por ejemplo, según el nivel acuso (el antiguo sistema de codificación de la fecha de fabricación), la caja es de 1989. Tiene 30 años. Fue fabricado en La Corona, La Habana.

El nivelacuso, ya no se usa, es fácil de leer:

N I V E L A C U S O
1 2 3 4 5 6 7 8 9 0

Es decir. El código OIUS es 0289. Febrero de 1989.

Si estás interesado en el nivelacuso y en el codiguneta, para fechar cajas antiguas, te recomiendo la página de Rafael Bernardo… Que es uno de los máximos expertos en Habanos de España.

MY CIGAR SITE

Del celofán hay que fijarse en dos detalles: primero que está limpio. Ese tabaco ha estado abandonado a suerte en un pueblo de Toledo durante muuuuuuchos años. Si el tabaco tiene condiciones de humedad y temperatura adecuadas, sigue trabajando, sigue añejando, evoluciona, «bota» químicos que impregnan el celofán y el anillo. El celofán amarillea y las tintas de la anilla obtienen colores extraños. Ved este Partagás Presidentes del año 2007.

Este tabaco se ve que no ha «trabajado», pero nadie lo ha sacado de la caja, así que la tripa ha seguido ejerciendo presión sobre el capote y la capa y eso ha hecho que el cigarro adopte esa forma cuadrada. Es decir: «box-pressed». La anilla está un poco avejentada, pero mantiene los tonos, y no fue nada fácil de quitar.

Pero el detalle más importante del celofán es la tira roja de apertura que nos indica que…

… es ¡mecanizado! Es un cigarro hecho a máquina. Y no, no es tripa larga, es tripa corta. Y es que Super Partagás es una vitola anterior a la Revolución Cubana y se hacía tradicionalmente a máquina. Habanos descontinuó la producción a máquina de esta vitola en 2002, año a partir del cual pasó a engrosar la lista de los cigarros 100% a mano cubanos. Ahora sí es tripa larga y hecho a mano. Pero entonces, no lo era. Es más, antiguamente todos los cigarros cubanos mecanizados venían con celofán, lo que ha hecho que en España se piense, durante muchos años, que el celofán era sinónimo de cigarro de segunda categoría.

Pero ya veis que no: de segunda categoría sólo son los que intentan hacer pasar sus cigarros por lo que no son. Máquina y tripa corta, pero cuando el tabaco es de primera calidad, a pesar del tiempo, a pesar del maltrato, a pesar de los prejuicios, aún tiene mucho sabor encerrado que ofrecer.

Como bien me dice Cuqui en su mensaje. Gracias, por cierto. Sé que te las di, pero insisto: gracias. Un placer fumar contigo siempre. Más esta joya.

Mecanizado, tripa corta, pero mirad cómo quema y qué ceniza.

OTRA JOYA DE PARTAGÁS

Y acabo ya hoy, que he metido casi una misa, madre. El domingo celebré mi cumpleaños con unos amigos, un aperitivo sin prisa, unas paellas y una sobremesa larga y placentera, con mucho whisky, ginebra y algo de ron y dos cigarros. Uno os lo voy a enseñar hoy. El otro, lo dejo para mañana (aunque es novedad en el mercado, pero puedo esperar).

Partagás Serie D Especial Edición Limitada 2010. Vitola de galera, Gordito (como yo), 141 mm x 50. Regalo de Javier Rodríguez Lera y os voy a decir una cosa: estaba maravilloso, a pesar de los nueves años pasados. Ni está cuadrado ni la anilla deslucida, porque no ha estado dentro de la caja, sino en un humidor. La fortaleza estaba en media (ideal para mí) y lleno de sabor y de matices, a tabaco bien trabajado.

Fumado con una dosis generosa, como si no hubiera mañana, de whisky Auchentoshan, triple destilación, botella que me regaló el jueves Jesús de los Mozos, brand ambassador de la marca, cuando se enteró de que mi cumpleaños era el sábado. El suyo fue el domingo. El whisky te lo conté el viernes en esta entrada:

RACIÓN CUÁDRUPLE

Así que a la salud de los dos, me pegué uno de los mejores ratos del año. Con buenos amigos y banda sonora de Extremo Duro.

Y a vivir, cojones, y a ser felices, que es para lo que estamos aquí. Gracias a todos los que me felicitasteis, que fuisteis muchos, y más gracias aún a los que, además, han participado ya en el concurso de las limitadas de Habanos. Podéis votar a este Partagás. De hecho, yo he cambiado mi voto para incluirlo, o los tres que más os gusten, siguiendo este link donde encontraréis TODAS LAS LIMITADAS DE HABANOS DESDE 2000

Puedes participar y ganar una caja de H.Upmann Propios EL 2018 o no participar, si no quieres, y empezar a mirar debajo de tu coche antes de arrancarlo por la mañana.

2 comentarios de “Ese Partagás era una joya

  1. Esteban Marín dice:

    Felicitaciones un poco retrasadas. La verdad cada día se aprende de cosas en general y si es de puros pues mejor. Saludos Javier y Partagas una de mi marca de habanos preferidos.

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