Partagás Maduro nº1

En mi defensa diré, señorías, que ya de por mí, como soy yo, desconozco normalmente dónde tengo el culo; que soy autónomo y trabajo todos los días, por lo que no tengo fines de semana, y la mayoría de las veces tengo que pensar en qué día es, así que no tenía ni idea de que hoy era festivo nacional. Aparte, también es el aniversario de bodas de mis suegros, algo que sé de sobra, pero que en el momento en que hice la programación de «El Pepinazo» no lo tuve en cuenta porque no caí. Pero a cambio, he colgado un REVIDS mudo sobre Partagás Maduro nº1 que me ha quedado de lo más pintón.


Vitola de galera: Maduro nº1 (130 mm x 52). Fortaleza media a fuerte.

Intentaré recuperar el tiempo perdido, mientras os ofrezco un comentario sobre este que, en mi opinión, es hoy por hoy una de las mejores ofertas de Habanos y el más peculiar de los Partagás. Fundamentalmente por la capa. La foto no da un testimonio real al cien por cien de su tono, pero se acerca bastante. Estamos acostumbrados a que una capa maduro sea esto:

Cohiba Maduro 5 Mágicos

Y sin embargo la del Partagás Maduro nº1 tiene un tono más claro, aunque va un poco más allá de la capa carmelita normal de la marca.

Partagás Serie D nº4

Durante años, por el dominio cultural de Habanos en España, aquí se pensaba que la capa era un mero adorno y que no tenía una gran influencia sobre el resultado final. Y es que eso puede llegar a ser así sólo en el caso de Habanos, porque utilizan la misma semilla para sus cigarros y los mismos suelos: siendo tripa, capote y capa exactamente el mismo tabaco, se puede aceptar que así sea.

Por otro lado, resulta curioso que se pensara eso, que, en general, como digo, es un error, porque la capa influye en el sabor y mucho, pero que, al mismo tiempo, existiera la falsa creencia de que los cigarros oscuros eran más fuertes.

Por supuesto que hay capas que aportan más fortaleza que otras, pero no depende del color, sino de la semilla, de la zona de cultivo, del tipo (de si se cultiva tapado o sol), del corte de la planta del que ha salido la hoja (cuanto más alto, más fuerte), pero del color…

Las combinaciones son infinitas y eso es lo maravilloso del mundo del tabaco: que está todo por hacer, todo por descubrir y todo por aprender y si cuando termines de leer esta entrada piensas que ya sabes algo que no sabías, llegará el tabaco y te lo negará.

Porque el tabaco es así de cabrón.

Las capas oscuras, como la de Partagás Maduro nº1 y bastante más oscuras, sufren un proceso más largo de fermentación que las lleva hasta un punto en que, muchas veces, son difíciles de trabajar. Esto requiere tiempo y, claro, dinerito, porque tener el tabaco parado genera un gasto financiero. Pero no sólo eso, la capa muy madura se vuelve más endeble y difícil de trabajar. Tanto que los roleros cambian la tabla por una plancha de metal y humedecen bien la capa, para que se quede pegada a la plancha y poder cortar y enrollar sin quedarse con la mitad de la hoja en la mano. Una capa madura, muy madura, tiene menos rendimiento porque sufre más merma cuando se trabaja.

A cambio, el proceso de fermentación elimina más elementos agresivos, como el amoniaco (que está presente en la planta de forma natural) por el propio proceso químico que produce azúcares, como en el pan, como en la cerveza. El tabaco maduro es, por tanto, más dulce y contiene menos nicotina y menos amoniaco que, por ejemplo, la capa candela, cuyo color verde se fija incluso antes de la fermentación, en el rancho o casa de tabaco, en el proceso de secado.

La capa candela es verde y muy amarga.

Con todo este rollo, a donde iba es a que Partagás Maduro nº1 tiene un sabor especial que le aporta su capa madura, con un punto dulce muy rico, especias, canela y mucho olor a panadería (os lo juro, meted la nariz en frío y veréis). A mí me recuerda al olor que tenía la panera de la casa del pueblo de mis suegros cuando el tío Antonio, que era agricultor, la tenía llena de grano. Y es un bonito recuerdo, de un olor maravilloso.

La capa, al ser distinta que la línea regular, aporta matices distintos a la fumada y, por tanto, mayor complejidad: es como coger una fruta y mojarla bien en Nocilla, que sigue teniendo el sabor de la fruta pero se le añade el toque distinto del chocolate.

Por eso está tan bueno. Por eso os lo recomiendo vivamente. En el Revids de hoy, se explica, más o menos. Espero que os guste.

4 comentarios de “Partagás Maduro nº1

  1. Reynier Hernández Palacios dice:

    Siempre son una cátedra tus crónicas Javier! Excelente post. Saludos y buenos humos en este 2019 mi amigo.

  2. Pedro dice:

    Me estoy fumando uno ahora mismo con un Tequitonic que me ha puesto y propuesto il dottore Cagigas y aquí estoy en la gloria más absoluta. El cigarro para enmarcarlo.

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