Por una buena causa

Ayer anduve todo el día arrastrando la manta por Madrid, detrás de la charanga, y aunque eso es algo que después acabo pagando, no en salud, sino en trabajo, también tengo que decir que es muy satisfactorio. El martes llegó a Madrid, en visita sorpresa y relámpago, Litto Gómez, esa gente que digo yo que es honesta y dice lo que hace y hace lo que dice:

DA GUSTO COMPARTIR CON ESA GENTE

Uno de los fabricantes de cigarros más originales del panorama mundial, que fabrica cinco millones de tabacos que son cinco millones de joyas y no sólo por el sabor, la consistencia, la construcción… La presentación es también llamativa, distinta, original. No es nuevo, podéis mirar el histórico de Burkina The Revist, y veréis que siempre he dicho que pongo la mano en el fuego por cualquiera de los tabacos de Litto, aunque a mí el que más me gusta (no los he probado todos, por desgracia) es este:

La Flor Dominicana Reserva Especial Toro (152 mm x 54). Pvp en estanco a 23 de mayo de 2019 (pero puede variar): 11’40 euros.

Se ha dado la circunstancia, y algo hemos contribuido para que los astros confluyan, de que Litto venía a Madrid, en escala hacia París, aparte de a visitar amigos y comer y cenar bien… Y muy bien… A hacer entrega de un muy especial cortapuros.

Oro de 18 kilates, con ocho zafiros de 1’7 k incrustados y un mecanismo de corte de primera calidad, aportado por Xikar. Es el primero de una serie numerada de 88 cortapuros (88 es el símbolo asiático de la fortuna) que Litto está fabricando para el mercado mundial y que tiene un precio aproximado de 16.000 dólares.

Os lo cuento, por si no lo sabéis, pero Litto Gómez, antes de ser tabaquero, fue joyero en Miami… Hace mucho ya de eso. Litto tiene una vida acojonante. Ayer estuvo contando cosas y no tengo tiempo para escribirlas todas. Quizá algún día.

Litto donó esta joya, como digo pieza numerada número 1 de una serie de 88, a Procigar para la subasta benéfica de la cena de gala del festival, donde todo lo recaudado se destina a obra social, y quien hizo la manda más alta fue Ramón Zapata, presidente de la Casa del Tabaco, que pagó 20.000 dólares por él.

Así que ayer confluyó todo: estábamos en uno de los mejores estancos de España, el Bohío de Magallanes, con Pablo Montorio de testigo, teníamos a Litto, teníamos el cortapuros La Fleur d’Or, había un periodista gordito armado con una cámara de fotos y una libretilla que siempre anda cerca y nos faltaba Ramón. Pero le llamamos e improvisamos la foto de la entrega del cortapuros, que es la entrega oficial, porque no ha habido otra.

Con su certificado, por supuesto:

Sólo falta la firma del propietario, que es Ramón Zapata

Ramón Zapata siempre ha insistido en que los beneficios de La Casa del Tabaco se van a destinar íntegramente a obra social. Fue la idea que nos trasladó a todos los que damos vueltas por el mercado de tabaco desde el principio y, por eso, se decidió a pujar en la subasta de Procigar. Lo que pasa es que ha ido más allá, como él bien dice, porque la Casa del Tabaco, en 2018, todavía está arrancando la compañía, no ha arrojado tantos beneficios. De todas formas, Ramón Zapata asegura que Hacienda tampoco se lo está poniendo fácil.

Y todavía, con el cortapuros en su poder, Zapata asegura: «Lo primero que tengo que decir es que no está en venta, pero sí está a disposición de una obra social, es decir, que si alguien lo quiere comprar y pagar por él, en subasta por valor de 30.000 dólares, tiene que donarle el dinero a la causa social de Procigar y yo, después, mando el cortapuros«. Sin definir, aunque, después, tímidamente, Ramón Zapata me cuenta que la Casa del Tabaco ya está ayudando a varios chicos con discapacidad de familias desfavorecidas para que puedan pagar sus costosos tratamiento con una asignación periódica.

Además de lo que es noticia, que es la entrega del cortapuros, desde el martes por la noche…

…hasta ayer mismo tardecito.

… han sido veinticuatro horas que sólo se pueden vivir con tanta intensidad con un personaje como Litto Gómez al lado.

Otro privilegio de Burkina The Revist por el que tengo que dar las gracias. Ya vosotros sabéis.

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