Pues por lo que cuesta, rey

Ayer tuve la oportunidad de fumar una de las marcas de cigarros que más me gusta del mundo. Y no exagero nada. Me encanta.

Lo había fumado una vez en Dominicana y me entusiasmó y, desde entonces, he dado mucho el coñazo a su promotor.

– ¿Cuándo lo traes? Traerlo, payos, traerlo ja.

Porque no se vende en España.

Y es una pena, pero el promotor tiene razón en una cosa: el robusto de ese cigarro, que es un 114 mm x 50 (más pequeño que uno, digamos, estándar que suelen andar entre los 120 y los 125 mm y algunos tiene cepo 52), viene a costar en España entre 7 y 8 euros.

Su categoría es súper-premium.

Lleva la que yo creo que es la capa por excelencia: Ecuador Sun Grown semilla sumatra de un corte altito de la planta. Sólo esa hoja, ya es más cara que unas vacaciones en Formentera. Está bien añejada, además, porque es de un precioso color maduro, las venas bien marcadas (es capa sol), es gruesa, es grasa, es puro chocolate.

Es la puta capa de Supermán.

Muy pocos cigarros la usan, supongo que porque es cara. La tenéis en el Emerald de La Aurora 1903.

El cigarro se fabrica a mano, 100% a mano, en una de las factorías más serias y de mayor calidad del mundo que, además, tiene su sistema exclusivo de torcido, más complicado, que garantiza un tiro, una construcción y una combustión excelente.

Está lleno de sabor, es complejo… Es delicioso… Es un cigarro que no tiene nada que envidiar, nada, a ningún otro cigarro premium del mundo.

A mí me ha sorprendido verlo en Cigars International a 7 dólares. Pensaba que iba a ser más caro. Tened en cuenta que Cigar International aprieta a los proveedores, porque vende volumen, y saca un precio muy ventajoso.

Que es tema para otro día: en Estados Unidos, de los que tenemos mucho, mucho, pero mucho que aprender, el cigarro premium puede ser una venta de volumen. Estamos hablando de un mercado de casi 400 millones de cigarros. España, segundo mercado del mundo, a codazos con Alemania, es un mosquito tigre a su lado.

La ladilla del mosquito tigre. El gonococo de la ladilla del piojo del mosquito tigre.

Así que ese delicioso cigarro, cuya marca no he dicho aún, llegará pronto a España, a pesar de todo. Y se intentará vender lo más barato posible, para que tenga su hueco en vuestros humidores, pero vale mucho más porque un cigarro es mucho más que una marca: un cigarro es el tiempo que pasa el tabaco desde que se cosecha hasta que sale al mercado, porque cocinar bien un puro, que salga preparado para ser consumido de la fábrica, tiene un elevado coste financiero; un cigarro es la calidad de los tabacos que se usan en él y el cómo se cotice en el mercado, ley de oferta y demanda pura y dura; un cigarro es la cantidad de gente que trabaje en la fábrica y el sueldo que se les pague y su expertise torciendo tabacos…

Y si todo eso es de primera calidad, y más cosas, da igual si se fabrica en Gabón, en Lituania o en Sri Lanka, el tabaco será, no caro, pero sí costoso.

Costará pues lo que cuesta, rey, lo que cuesta.

Y la verdad que merece la pena pagarlo.

¿Qué cigarro es? ¡JA! A vosotros os lo voy a decir.

Una marca que fue cubana en su día pero que ya no se fabrica en Cuba.

Sólo os diré que me lo fumé en esa ventana con vistas a la Plaza Mayor.

Pronto en el estanco.

plza

2 comentarios de “Pues por lo que cuesta, rey

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