Trinidad Ingenios E.L. 2007

¿Cómo le podría convencer?

A veces me siento un poco Quijote, tal vez porque siempre lo he sido, desde niño, muy Quijote, pero olvídense de tópicos, de molinos y de gigantes por favor que la historia de Cervantes que a mí siempre me ha conmovido es aquella en la que el ingenioso hidalgo la emprende contra un rebaño de ovejas y, por supuesto, acaba vapuleado. Apedreado por los pastores, medio muerto y desdentado, aún tiene ánimo para aleccionar a Sancho: no era un rebaño, era un ejército, lo que pasa es que tienen poder para hacernos parecer lo que ellos quieren.

Puede que el precio de pensar libremente y de expresarlo sea dejarse los dientes por el camino. Bien dejados.

Con el tiempo y el tabaco me pasa esto, pero vayan descargando sus hondas porque tal vez hoy consiga poner algo de ingenio en convencerles y en mi embestida quizá en algo me ayude este cigarro que no en vano tiene el elegante formato de una lanza antigua, soberbio, increíble, precioso, con una capa maravillosa aterciopelada, de color carmelita que se ofrece en frío ya empapado en el cedro que ha sido su mejor aliado y picante, y eso que los años siempre ayudan a contemporizar.

Porque el ingrediente fundamental de todo buen cigarro es el tiempo. Que el tabaco que contiene sea de calidad es, sin duda, importante; que la tierra que le dio vida sea la hostia en bote es el recopete; que las manos que lo torcieron fueran sarmentosas, sabias y nervudas es esencial; que su construcción, lógica y razonable, haga posible la fumada, indispensable, por supuesto…

pero es el tiempo…

¡EL TIEMPO!

… lo que hace que un cigarro sea grandioso. Lo que le da a usted la posibilidad de soñar mientras lo fuma.

Métanselo en la cabeza.

Lo exquisito, y el cigarro está dentro de esa categoría de productos, necesita tiempo para llegar a esa profundidad, a esa serenidad compleja de aromas, al equilibrio de sabores que no supongan una pelea con lo se está fumando.

¡A lo redondo, lo esférico, lo eterno! Porque si hay que pelearse con el puro… Mira. Que le den, ¿no? No me jodas. Bastante tiene uno que no encuentra donde fumar a gusto como para andar de lucha con un cigarro que tiene más mala leche que un gremlin veraneando en Galicia.

Yo no me imagino a un bebedor de coñac entrando en una licorería y preguntando al dueño del local: ¿Qué es lo nuevo? ¿Cómo que qué es lo nuevo?

¿A quién cojones le importa lo que es nuevo?

Hay un montón de cosas nuevas. Y cómprenlas todas, claro que sí. Arransen los estancos y que no quede nada, no se lo vayan a quitar los chinos. Me parece una estratagia acertadísima, pero sean listos y no se lo fumen. Guárdenlo. Y ahora pregunten a su estanquero: ¿qué es viejo?

Porque en todas las ciudades de España hay un número (limitado) de GRANDES PROFESIONALES DEL CIGARRO, estanqueros que trabajan bien el puro y que tienen unas instalaciones que ya quisieran muchos en muchos países. Y se lo dice alguien que ha dado algunas vueltas por el mundo.

Y todos ellos imprimen su sello profesional en el tabaco que guardan. El del tiempo que ese tabaco ha pasado en su cava. ¡Añejándose! ¡Descansando! ¡Redondeándose! Porque el cigarro sigue trabajando hasta el día en que usted lo prende, siempre y cuando esté en buenas condiciones de conservación.

Trinidad Ingenios Edición Limitada 2007 (165 mm x 42) tiene, además del añejamiento que le dan los cubanos a todas las ediciones limitadas, además del tiempo que necesita un buen cigarro premium para salir al mercado y poder ser fumado, que lleva ¡7 AÑOS! de vacaciones pagadas, todo incluido, en este caso, en una de las mejores cavas de Madrid, que es de la  Cardenal Cisneros.

Ustedes comprenderán que hay cocido madrileño de la olla expres y de la abuela, ese que lleva desde antes de ayer en el fuego

plop

plop

plop

plop

plop

Cojan ustedes un trozo de pan.

Su maravilloso cepo 42 concentra mucho mejor los sabores que esos tubazos que hoy gustan tanto y, es cierto, dificulta algo el tiro. Que no es que no tire. Mi tiro fue mucho más que correcto. ¡Es que tuve que estar pendiente del cigarro! Tuve que fumármelo yo. En fortaleza, y a pesar de los años pasados, que siempre amansan los cigarros, para mi gusto está por encima de las nuevas vitolas de la linea Trinidad, recordando las glorias del original Trinidad Fundadores.

Y cuando hablo de fortaleza, no digo agresividad: digo SABOR, amigos. SABOR.

Además, resulta un formato elegante, discreto, atractivo, de esos cigarros que pueden llegar a conseguir que las mujeres, a las que necesitamos tanto en el mundo del puro, sientan que el tabaco no es masculino singular.

Es un cigarro para Quijotes y Dulcineas, para que ellas participen con nosotros del buen humo sin temor a ser señaladas por los cuatro tontos de siempre, porque fumar un Trinidad Ingenios es un placer de personas inteligentes sin género a las que, sencillamente, les une compartir las cosas buenas de la vida.

Y soñar con derrotar a ejércitos de borregos.

Nada más.

TRINIDAD INGENIOS EDICIÓN LIMITADA 2007
Longitud: 165 mm
Cepo: 42
Tripa: Vuelta Abajo (Cuba)
Capote: Vuelta Abajo (Cuba)
Capa: Vuelta Abajo (Cuba)

Categoría: 1 – Puntuación – 8’75.

Punto fuerte: elegante, sabroso, bien añejado, una gran edición limitada de Habanos que hará recordar el original Trinidad Fundadores.
Punto débil: puede ser difícil de encontrar y tiene que haberse conservado en buenas condiciones todos estos años. Confía en la profesionalidad del estanquero.

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BURKINA J'ADORE

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